Salvador, Bahía – El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, expresó su solidaridad con Cuba durante las celebraciones del 46º aniversario del Partido de los Trabajadores (PT) en el estado de Bahía. Esta muestra de apoyo se produce en un contexto de crecientes tensiones entre Estados Unidos y la isla caribeña.
En un discurso ante miembros del PT, Lula denunció que Cuba es víctima de “una masacre alimentada por las especulaciones estadounidenses” y condenó las restricciones al acceso de la isla a los hidrocarburos.
“Nuestro país se solidariza con el pueblo cubano. Como partido, debemos encontrar una manera de ayudar”, afirmó Lula, recordando que la solidaridad internacionalista es el instrumento más importante en la lucha contra el intervencionismo en América Latina.
La postura de Lula se alinea con una declaración del PT que califica el bloqueo de más de 65 años contra Cuba como “criminal”. El partido exige el fin de las sanciones y la plena reinserción de la isla en la economía mundial, reafirmando al mismo tiempo su compromiso con la autodeterminación frente a las medidas unilaterales del gobierno de Donald Trump, dirigidas a aislar económicamente al país.
Tanto el partido de izquierda como el presidente brasileño han reafirmado con esta movilización una posición en política exterior en América Latina. En este marco, Lula también condenó la orden del gobierno estadounidense de capturar y arrestar al presidente venezolano Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores.
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Sin embargo, la manifestación pública de solidaridad de Lula no ha convencido a todos los brasileños. El periodista Breno Altman criticó, incluso antes del evento del PT, que el gobierno brasileño debería “mostrar más coraje” ante la intensificación del bloqueo estadounidense contra Cuba.
Altman considera insuficiente “solo criticar a Estados Unidos por el bloqueo y las amenazas militares”. En su lugar, aboga por considerar “medidas prácticas de solidaridad” hacia la isla caribeña.
El periodista propone que Brasil obligue a la empresa energética Petrobras a vender petróleo a Cuba, tal como lo ordenó la presidenta Claudia Sheinbaum en México. “Brasil debe encontrar una manera de entregar petróleo a Cuba, ya sea a través de un programa de emergencia, una medida humanitaria o un crédito especial. Deben encontrarse soluciones, porque siempre las hay”, declaró Altman.
No obstante, una fuente en Brasilia citada en los medios de comunicación indicó que Brasil no está en condiciones de suministrar combustibles o actuar como proveedor directo de petróleo. En cambio, el gobierno estaría apostando por la cooperación técnica, el apoyo regulatorio y la planificación energética para apoyar a Cuba.
