El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, reafirmó este lunes su postura a favour de que la estatal Petrobras lleve adelante la exploración de petróleo en la Margem Equatorial. Durante una ceremonia en São Paulo en la que se anunciaron nuevas inversiones de la compañía, el mandatario subrayó la importancia estratégica de ocupar esta región para asegurar la soberanía energética del país.
Lula justificó la urgencia de esta medida mencionando la posibilidad de que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, pueda interesarse por los recursos naturales de la zona. El jefe de Estado brasileño comparó esta situación con otros episodios internacionales en los que, según su visión, el mandatario estadounidense ha mostrado intenciones sobre territorios ajenos, tales como Groenlandia, Canadá o el Golfo de México.
«No podemos dejar una riqueza que está a casi 500 metros de distancia de nuestra margen porque de repente Trump piensa que es suya y va allá», declaró Lula. El presidente enfatizó que, aunque Brasil debe avanzar con la «mayor responsabilidad» para proteger el medio ambiente, es necesario asegurar que los recursos sean revertidos en beneficio del futuro del país.
La Margem Equatorial, que abarca desde el estado de Amapá hasta Rio Grande do Norte, incluye cinco cuencas sedimentarias: Foz do Amazonas, Pará-Maranhão, Barreirinhas, Ceará y Potiguar. Según las estimaciones del gobierno, esta región posee un potencial significativo que permitiría una producción diaria de hasta 1,1 millones de barriles de petróleo, superando la capacidad actual de campos clave como Tupi y Búzios en la Cuenca de Santos.
El mandatario insistió en que el desarrollo de esta nueva frontera exploratoria se realizará con los cuidados necesarios, destacando que el compromiso con la preservación de la Amazonía es una prioridad para su gestión. «Nadie tiene más cuidado con la Amazonía que nosotros», concluyó Lula, reiterando que el objetivo es ocupar el área de manera responsable para garantizar la autonomía económica nacional.
