La marca francesa Henry Jullien, ubicada en la región del Jura, se encuentra desbordada por la demanda de sus gafas, completamente fabricadas en Francia: montadas, soldadas, producidas y ensambladas en el país. El repentino aumento en las solicitudes se debe a la popularidad del modelo que ha lucido el presidente Emmanuel Macron, especialmente visible durante su participación en el Foro Económico de Davos (Suiza).
El interés ha sido tal que incluso el expresidente estadounidense Donald Trump comentó al respecto, ironizando sobre el accesorio y la imagen proyectada por el mandatario francés: «Lo escuché con sus hermosas gafas de sol… ¿Qué pasó? Lo vi actuar como un tipo duro», declaró ante los medios.
