Diversos estudios recientes sugieren una fuerte conexión entre la exposición a la luz natural y la salud metabólica, especialmente en personas con diabetes. Investigaciones publicadas por Kurier, FAZ, Watson e it boltwise indican que la luz del día puede mejorar los niveles de azúcar en sangre, optimizar el metabolismo de la glucosa y, en consecuencia, mejorar la calidad del sueño.
Estos hallazgos sugieren que la luz natural podría ser una nueva opción terapéutica para la diabetes tipo 2. Además, un artículo de Frankfurt-Live.com señala que las personas con hábitos nocturnos (“búhos”) podrían tener un estilo de vida menos saludable, lo que subraya la importancia de regular los ciclos de sueño-vigilia y maximizar la exposición a la luz diurna para promover el bienestar general.
