La Filarmónica de Berlín, bajo la dirección de Kirill Petrenko, presentó la monumental Octava Sinfonía de Gustav Mahler los días 16 y 17 de enero de 2026. Considerada por el propio Mahler como su obra maestra, la sinfonía, también conocida como la “Sinfonía de los Mil”, cautivó al público desde su estreno.
Foto: Monika Rittershaus
La historia detrás de esta colosal obra es tan fascinante como la música misma. Mahler, tras completar su Séptima Sinfonía, buscó refugio en el lago Wörthersee, lejos de su esposa Alma. Sin embargo, descubrió que Alma había comenzado una relación con el arquitecto Walter Gropius. Desesperado, Mahler recurrió a Sigmund Freud en busca de consuelo, y canalizó su dolor y deseo de reconquistar a Alma en la creación de la Octava Sinfonía.
Alma, por su parte, documentó en su diario los esfuerzos de Mahler por reconquistarla: un lujoso apartamento adornado con rosas y una lluvia de cartas de amor. Aunque conmovida por la atención, Alma percibía una intensidad casi abrumadora en el afecto de su esposo, describiéndolo como un “niño glorioso y enfermo”.
De este turbulento período surgió una sinfonía de proporciones épicas, dedicada a Alma, quien había sacrificado su propia carrera como compositora por su matrimonio. La obra se estrenó en Múnich el 12 de septiembre de 1910, recibiendo una ovación sin precedentes. Mahler, acostumbrado a reacciones más mixtas, se sintió profundamente conmovido por la respuesta del público.
La Octava Sinfonía, según el propio Mahler, consistía en “construir un mundo con todos los medios de la técnica disponible”. Comienza con el himno pentecostal “Veni creator spiritus” y culmina con el final de la segunda parte de “Fausto II” de Goethe, con la famosa frase “Lo eternamente femenino nos atrae hacia arriba”.
La Filarmónica de Berlín interpretó esta obra por primera vez en 2012 y la presentó nuevamente en septiembre de 2011 bajo la batuta de Sir Simon Rattle. En esta ocasión, fue Kirill Petrenko quien asumió el desafío de dirigir la sinfonía sin pausa, demostrando una vez más su maestría. Cabe destacar que la Komische Oper de Berlín también ofreció una interpretación de la “Sinfonía de los Mil” a finales de septiembre de 2025 en el Hangar 4 de Tempelhof, atrayendo a un público igualmente entusiasta.
Petrenko, acompañado por el Rundfunkchor Berlin, el Bachchor Salzburg y los Knaben des Staats- und Domchors Berlin, logró una interpretación magistral. El elenco de solistas, cuidadosamente seleccionado, incluyó a Jacquelyn Wagner (Magna peccatrix), Golda Schultz (Una poenitentium), Jasmin Delfs (Mater gloriosa), Beth Taylor (Mulier Samaritana), Fleur Barron (Maria Aegyptiaca), Benjamin Bruns (Doctor Marianus), Gihoon Kim (Pater ecstaticus) y Le Bu (Pater profundus).

Jasmin Delfs, Foto: Monika Rittershaus
La dirección de Petrenko, precisa y sensible, mantuvo a todos los intérpretes en perfecta armonía. Al final de la presentación, la audiencia respondió con una ovación de pie, un merecido reconocimiento al esfuerzo y la pasión de todos los involucrados.
Ursula Wiegand
