La diputada Maïmouna Bousso ha expresado fuertes críticas hacia la imagen proyectada por el entorno presidencial en Senegal, cuestionando la coherencia y la transparencia de las recientes iniciativas sociales del gobierno.
Dudas sobre la fundación «Sénégal solidaire»
La parlamentaria ha manifestado sus reservas ante el anuncio de la creación de la fundación nacional «Sénégal solidaire», advirtiendo sobre posibles riesgos de opacidad. En su declaración, Bousso planteó una interrogante fundamental sobre la naturaleza de este proyecto, preguntándose si se trata de una verdadera «Fundación de la Primera Dama» o si es, en realidad, el «nacimiento programado de un sistema» que en el pasado habían combatido.
Falta de unidad en el palacio presidencial
Más allá de la fundación, la diputada denunció una preocupante falta de ejemplaridad en la cima del Estado. Bousso señaló que, durante dos años, la ciudadanía senegalesa no ha sido testigo de gestos públicos de unidad o solidaridad entre las dos co-épouses que residen oficialmente en el palacio de la República.
La legisladora lamentó que, en un contexto inédito, no se hayan visto apretones de manos, abrazos, sonrisas ni palabras intercambiadas en público. Según Maïmouna Bousso, ha prevalecido un «silencio» de dos años en un espacio donde, según su criterio, se debería haber dado un ejemplo de armonía.
Ante este escenario, la diputada cuestiona la coherencia del mensaje que intenta transmitir la nueva fundación «Sénégal solidaire», contrastando el nombre de la iniciativa con la ausencia de signos visibles de unidad en el núcleo presidencial.
