El ministro de Inmigración y Correcciones de Indonesia, Agus Andrianto, ha reafirmado el compromiso de su cartera para erradicar el tráfico de narcóticos en las prisiones y centros de detención del país.
El funcionario señaló que se están implementando diversas medidas concretas para reforzar la supervisión y cerrar las brechas que permiten la distribución de drogas dentro de estas instalaciones. Durante una declaración emitida este viernes, Andrianto fue tajante al afirmar que no habrá excepciones: cualquier agente que resulte implicado en estas actividades se enfrentará a sanciones estrictas, incluyendo el procesamiento legal.
Entre las acciones ya ejecutadas, el ministro destacó el fortalecimiento de los sistemas de seguridad mediante el uso de tecnología, específicamente a través de la instalación de cámaras de CCTV integradas y el incremento de las inspecciones en colaboración con agencias de aplicación de la ley. Asimismo, subrayó que la integridad y la disciplina del personal siguen siendo una prioridad absoluta, revelando que ya se han tomado medidas disciplinarias severas, como el despido, contra oficiales involucrados en el tráfico de sustancias.
Como parte de esta estrategia de limpieza, un total de 2.284 personas, identificadas como capos de la droga o delincuentes de alto riesgo, han sido trasladadas a la isla penitenciaria de alta seguridad de Nusakambangan.
Andrianto explicó que este traslado persigue un doble propósito: primero, eliminar a los cabecillas para limpiar los centros penitenciarios de transacciones e interacciones relacionadas con el narcotráfico; y segundo, establecer una medida rehabilitadora que incite a los internos de alto riesgo a reflexionar sobre sus acciones y a integrarse en programas correccionales.
