Al menos 13 personas murieron y cientos resultaron heridas tras un terremoto de magnitud 6.8 y 7.1 que sacudió la prefectura de Kumamoto, en la isla de Kyushu, Japón. El sismo provocó colapsos estructurales, una explosión en un centro comercial y cortes masivos de servicios básicos mientras equipos de rescate buscan desaparecidos.
Un potente sismo registrado el martes por la tarde en el suroeste de Japón dejó un saldo preliminar de al menos 13 personas fallecidas, de acuerdo con la información confirmada por la primera ministra Sanae Takaichi. El movimiento telúrico, medido en una magnitud de 6.8 y de 7.1 en las mediciones preliminares, alcanzó una intensidad máxima de 7 en la escala japonesa shindo en la prefectura de Kumamoto.
La primera ministra advirtió sobre la gravedad de las labores de búsqueda: Hay personas que todavía esperan ser rescatadas, y es una carrera contra el tiempo, declaró Takaichi.
El colapso del centro comercial Aeon Mall en Kashima y los daños industriales
Uno de los puntos críticos de la emergencia se concentra en el centro comercial Aeon Mall en la localidad de Kashima, el cual había reabierto recientemente el 13 de junio tras una importante remodelación conmemorativa por la recuperación del sismo mortal de 2016. Aproximadamente una hora después del temblor inicial, cuando cerca de 200 personas ya habían sido evacuadas con la ayuda de los empleados, una fuerte explosión destruyó los muros del edificio principal y dejó al descubierto su estructura metálica.
Funcionarios del gobierno informaron a los medios que se investiga una posible fuga de gas como causa de la detonación, mientras que la cadena pública NHK reportó que entre 20 y 30 empleados del complejo comercial permanecían sin ser localizados. Paralelamente, en la fábrica de Nippon Paper Industries en Yatsushiro, el colapso de una chimenea atrapó a trabajadores entre los escombros. Los equipos de emergencia locales confirmaron que dos sobrevivientes y dos cuerpos sin vida fueron rescatados, mientras siete personas continuaban en situación de desaparición.
Refugios masivos, apagones y transporte suspendido ante el calor extremo
El impacto en la infraestructura básica ha afectado severamente a la región de Kyushu. El portavoz gubernamental Minoru Kihara informó que cerca de 36,900 hogares permanecían sin electricidad y 9,500 se encontraban sin suministro de gas, mientras que los servicios de telecomunicaciones sufrieron interrupciones en diversas zonas. Más de 9,000 personas se han refugiado en más de 500 centros de evacuación distribuidos en cinco prefecturas.
Las autoridades han tenido que instalar fuentes de energía adicionales en los refugios para abastecer de aire acondicionado a los desplazados, combatiendo una intensa ola de calor con temperaturas previstas por encima de los 32 grados Celsius. En el ámbito del transporte, el tren bala Kyushu Shinkansen suspendió sus operaciones y el aeropuerto Aso Kumamoto cerró temporalmente su pista, afectando los vuelos comerciales en la zona.
El recuerdo del sismo de 2016 y los testimonios de los sobrevivientes
La magnitud del desastre actual revive el trauma del terremoto de magnitud 7.3 que azotó la misma región en abril de 2016, cobrándose la vida de al menos 50 personas.

Por su parte, Hiroko Ogata, propietaria de un restaurante local de 75 años, relató los momentos de tensión vividos en Yatsushiro:He vivido aquí durante 75 años, pero nunca había experimentado un terremoto tan grande. Pensé que iba a morir, declaró al describir cómo los utensilios de cocina se rompieron mientras el mobiliario se desplazaba de un lado a otro.
Respuesta militar y perspectivas ante las réplicas
El Ministerio de Defensa movilizó a 3,600 efectivos de las Fuerzas de Autodefensa junto con 20 aeronaves para evaluar los daños aéreos y colaborar en las tareas de rescate y distribución de agua potable.

Mientras tanto, la atención se concentra de manera prioritaria en la localización de los desaparecidos bajo las estructuras colapsadas.
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