Las autoridades de Malasia han intensificado los operativos contra el contrabando de combustible subsidiado, identificando múltiples estaciones de servicio como puntos de alto riesgo para fugas y actividades ilícitas cerca de las fronteras con Tailandia.
Según informaron fuentes policiales, doce estaciones de servicio ubicadas cerca de la frontera malasio-tailandesa han sido clasificadas como de alto riesgo para el contrabando de combustible. Estas estaciones se distribuyen en siete en el distrito de Baling, cuatro en Kubang Pasu y una en Padang Terap, todas dentro del estado de Kedah.
El jefe de policía de Kedah, Comm Datuk Adzly Abu Shah, señaló que el despliegue de aproximadamente 30 agentes forma parte de la Operación Tiris Bersepadu 4.0, un esfuerzo interinstitucional destinado a frenar las fugas y el contrabando de bienes controlados, incluyendo la gasolina RON95 subvencionada.
Las patrullas periódicas en estos puntos tienen como objetivo detectar infracciones bajo el Reglamento de Control de Suministros (Prohibición de la Venta y Compra de Bienes Controlados) (Gasolina RON95) 2026, que entró en vigor el 1 de abril de este año.
Además, la policía ha identificado un total de 36 estaciones de servicio a nivel nacional como puntos críticos para las fugas de combustible subsidiado, mientras que otras 55 han sido clasificadas como ubicaciones de alto riesgo. Estas medidas responden al aumento en las actividades ilícitas vinculadas al uso indebido de los subsidios estatales al carburante.
Testimonios de trabajadores en estaciones cercanas a la frontera indican que, aunque algunos conductores aún repostan antes de cruzar hacia Tailandia, el volumen ha disminuido significativamente en comparación con años anteriores. Esta reducción se atribuye tanto al endurecimiento de los controles como a la disminución del cupo mensual de gasolina RON95 subvencionada, que pasó de 300 a 200 litros por persona.
Operadores de estaciones de servicio en zonas como Changloon y Jitra han observado que las filas y las compras masivas antes de cruzar la frontera ya no son tan comunes como antes, excepto durante los fines de semana o periodos festivos, debido a la mayor vigilancia y las nuevas restricciones al acceso al combustible subvencionado.
