Las movilizaciones del Día del Trabajador se desarrollan en un contexto de creciente presión económica, mientras la clase trabajadora enfrenta un aumento en los costos de la energía derivado del conflicto bélico en Irán.
De acuerdo con el reporte del Los Angeles Times, las manifestaciones de este 1 de mayo ponen de relieve la vulnerabilidad de los trabajadores ante la inestabilidad geopolítica y su impacto directo en los precios de los servicios básicos.
