Consumir manzanas y plátanos regularmente podría estar asociado con un menor riesgo de mortalidad, especialmente en relación con enfermedades cardiovasculares. Un estudio reciente sugiere que las personas que comen entre tres y seis porciones de estas frutas a la semana podrían experimentar una reducción en el riesgo de fallecimiento.
Aunque la investigación no establece una relación causal directa, los beneficios para la salud de estas frutas son bien conocidos. Las manzanas y los plátanos son ricos en fibra, potasio, vitaminas y antioxidantes, nutrientes esenciales para mantener una buena salud cardiovascular y general.
El potasio, presente en abundancia en los plátanos, es conocido por ayudar a regular la presión arterial. La fibra, abundante en ambas frutas, contribuye a la salud digestiva y puede ayudar a reducir los niveles de colesterol. Además, los antioxidantes presentes en manzanas y plátanos protegen las células del daño causado por los radicales libres.
Para aprovechar al máximo los beneficios de estas frutas, es importante elegir productos frescos y maduros. Las manzanas deben ser firmes al tacto y los plátanos deben tener un color amarillo brillante con algunas manchas marrones, lo que indica que están en su punto óptimo de maduración.
