Durante los últimos dos años, se han ejecutado trabajos de marketing para aproximadamente 40 marcas. Esta actividad se desarrolla en un entorno donde las estrategias empresariales, particularmente en el mercado europeo, están siendo redefinidas por la presión económica y una mayor exigencia de los consumidores.
La retención como eje estratégico
En el contexto actual de ralentización económica, la fidelización de clientes se ha posicionado como una prioridad frente a la adquisición. Más de la mitad de las empresas europeas destinan ahora al menos el 60% de su presupuesto de marketing a la retención, bajo la premisa de que fidelizar es más rentable y genera un valor superior a largo plazo.
No obstante, este objetivo enfrenta desafíos críticos. La exigencia del consumidor ha aumentado, al punto que más del 50% de los clientes dejarían de comprar una marca tras una sola experiencia negativa. Además, la calidad de los datos se ve comprometida en empresas que utilizan más de siete soluciones de tecnología marketing (martech), siendo tres veces más propensas a enfrentar problemas de calidad de datos.
Marketing conversacional e Inteligencia Artificial
El estándar de relación con el cliente ha evolucionado hacia el diálogo. Con un 82% de los consumidores europeos utilizando múltiples canales para sus compras, las marcas deben interactuar donde se encuentran sus clientes. Si bien el correo electrónico sigue siendo central, WhatsApp se ha consolidado como un canal clave para el servicio al cliente, las notificaciones y las interacciones personalizadas.
Para el año 2026, la inteligencia artificial ha transitado de la fase de experimentación al pilotaje estratégico de la performance marketing. El desafío actual para las organizaciones no reside en la recolección de datos, sino en su capacidad para consolidarlos y transformarlos en acciones concretas y medibles a través de bases tecnológicas adecuadas.
