La princesa heredera Mary de Dinamarca ha reaparecido públicamente por primera vez tras el fallecimiento de su padre, expresando su gratitud por el apoyo recibido durante este difícil momento. Su regreso se produjo en un evento donde el rey Felipe VI de España le mostró un gesto de afecto, abrazándola con calidez como señal de cercanía y solidaridad tras la pérdida.
Mientras tanto, el rey Federico X de Dinamarca ha continuado con sus funciones oficiales a pesar de estar en duelo, demostrando su compromiso con sus responsabilidades institucionales. La familia real danesa ha atravesado un periodo de profundo dolor, pero ha mantenido presencia en actos públicos, equilibrando el luto personal con el deber de Estado.
Estos eventos reflejan el apoyo mutuo entre las casas reales europeas, especialmente entre Dinamarca y España, en momentos de dificultad personal. La atención mostrada por Felipe VI hacia Mary ha sido destacada como un gesto significativo de empatía y unión entre las monarquías.
