El presidente de la Cruz Roja Alemana (DRK), Hermann Gröhe, ha expresado su preocupación por el elevado número de trabajadores humanitarios asesinados en conflictos en todo el mundo y ha pedido una mejor aplicación de la protección legal internacional. Según declaró a los periódicos del grupo Funke (ediciones dominicales), más de 300 trabajadores humanitarios perdieron la vida el año pasado mientras prestaban ayuda a otras personas, entre ellos muchos miembros del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja.
Gröhe calificó esta situación como “intolerable”. Subrayó que detrás de estas cifras no solo hay tragedias individuales, sino una falta general de respeto por los principios humanitarios básicos. Los trabajadores humanitarios, que alivian el sufrimiento de los demás en condiciones difíciles y con grandes riesgos, representan un símbolo de humanidad. Gröhe afirmó: “Es de gran importancia que las normas del conflicto armado, el derecho humanitario, se hagan valer de nuevo y que el derecho se aplique plenamente”.
