MASLD/MASH: Avances en diagnóstico y tratamiento

by Editora de Salud

El aumento rápido de las enfermedades metabólicas ha transformado la enfermedad del hígado graso en una de las condiciones hepáticas crónicas más comunes a nivel mundial, obligando a los clínicos y a los pagadores a abordar las lagunas existentes en cómo se identifica y trata la esteatohepatitis asociada a disfunción metabólica (MASH).1 Una revisión exhaustiva publicada en Annals of Medicine sintetizó dos décadas de avances en la investigación destinados a mejorar el diagnóstico y el manejo de la enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica (MASLD) y su forma inflamatoria progresiva, la MASH.2

Los autores llevaron a cabo la revisión en respuesta a la creciente carga clínica y económica asociada con la MASLD, que afecta a un estimado del 25% de la población mundial y frecuentemente coexiste con la obesidad, la diabetes tipo 2 y el síndrome metabólico.1 La progresión a MASH aumenta el riesgo de fibrosis, cirrosis, carcinoma hepatocelular y mortalidad relacionada con el hígado, sin embargo, históricamente el diagnóstico se ha basado en biopsias hepáticas invasivas y las opciones de tratamiento siguen siendo limitadas.3

“Hasta la fecha, no existen biomarcadores séricos directos disponibles para el diagnóstico”, escribieron los autores, destacando un desafío central que ha ralentizado la detección temprana y la estratificación del riesgo.2

La revisión detalló cómo las estrategias de diagnóstico no invasivas se han expandido sustancialmente, ofreciendo alternativas a la biopsia para las personas con sospecha de MASLD o MASH. Estos enfoques incluyen modalidades de imagen como la tomografía computarizada de alta resolución, la resonancia magnética y la elastografía por resonancia magnética, así como herramientas de puntuación compuestas y basadas en sangre.

Entre las puntuaciones más utilizadas se encuentran el índice fibrosis-4 (FIB-4) y la puntuación FibroScan-AST (FAST), ambas diseñadas para identificar a las personas en riesgo de fibrosis avanzada. Los autores también destacaron herramientas más nuevas, como las puntuaciones Agile 3+ y Agile 4, que demuestran un mejor rendimiento diagnóstico en comparación con los índices más antiguos en personas con enfermedad avanzada. Las pruebas de fibrosis hepática mejorada (ELF), que miden los biomarcadores de la matriz extracelular circundante, se destacaron por su potencial utilidad en el cribado basado en la población y la reducción de costos al limitar las derivaciones innecesarias a especialistas.

leer más  Garrapatas: Nueva terapia contra enfermedades autoinmunes e inflamatorias

A pesar de estos avances, los autores advirtieron que ninguna modalidad por sí sola es suficiente. La actividad inflamatoria, la obesidad y la variabilidad técnica podrían influir en los resultados, lo que refuerza la necesidad de una evaluación multimodal en lugar de depender de una sola prueba.

En el lado terapéutico, la revisión subrayó un progreso significativo en el desarrollo farmacológico, particularmente los fármacos dirigidos a las vías metabólicas implicadas en la acumulación de grasa hepática y la inflamación. Los agonistas del receptor de la hormona tiroidea β, incluido el resmetirom, han demostrado mejoras histológicas en la fibrosis y la resolución de la enfermedad en los ensayos de fase 3, al tiempo que reducen el colesterol de lipoproteínas de baja densidad.

Otras clases de fármacos discutidas incluyeron los agonistas del receptor X farnesoide, los agonistas del receptor activado por proliferadores de peroxisomas, los inhibidores del cotransportador de sodio-glucosa 2 y los agonistas del receptor del péptido similar al glucagón-1. Estos agentes se dirigieron a la resistencia a la insulina, el metabolismo de los lípidos, la señalización del ácido biliar y las vías inflamatorias que sustentan la progresión de la enfermedad.

Sin embargo, los autores enfatizaron que la seguridad a largo plazo y la durabilidad de la respuesta siguen siendo inciertas, y señalaron que muchos ensayos fueron limitados en duración y alcance. “La viabilidad y la consistencia de estas nuevas tecnologías en la práctica clínica multicéntrica a gran escala aún deben validarse”, escribieron, refiriéndose tanto a los diagnósticos como a las terapias.

La modificación del estilo de vida, incluida la modificación de la dieta, el control del peso y la actividad física, se identificó constantemente como la piedra angular del manejo de la MASLD y la MASH. La revisión destacó la evidencia que respalda las dietas de estilo mediterráneo, la reducción de calorías y tanto el ejercicio aeróbico como el de resistencia para mejorar la esteatosis hepática y la sensibilidad a la insulina.

leer más  Demencia: 8 Consejos para Proteger tu Cerebro

También se discutieron las intervenciones conductuales y psicológicas como críticas para mantener los cambios en el estilo de vida, particularmente dada la dificultad de la adherencia a largo plazo. Para las personas con obesidad severa o enfermedad avanzada, la cirugía bariátrica mostró altas tasas de resolución de MASH y mejora de la fibrosis, aunque la elegibilidad y el riesgo quirúrgico limitaron su aplicación más amplia.

El trasplante de hígado sigue siendo la opción definitiva para las personas con insuficiencia hepática relacionada con MASH en etapa terminal, pero la escasez de donantes y la recurrencia postrasplante plantean desafíos continuos.

Como revisión narrativa, el estudio no presentó nuevos datos a nivel del paciente ni resultados agrupados, lo que limitó su capacidad para extraer conclusiones sobre la eficacia comparativa. Las características demográficas de los pacientes variaron ampliamente entre los estudios citados, lo que refleja la heterogeneidad global en la edad, las comorbilidades metabólicas y la gravedad de la enfermedad. Los autores reconocieron que las diferencias en los criterios de diagnóstico, el diseño del ensayo y la duración del seguimiento complicaron las comparaciones directas.

La revisión proporcionó un marco consolidado para comprender cómo ha evolucionado la atención de la MASLD y la MASH y dónde persisten las lagunas en la evidencia.

De cara al futuro, los autores pidieron enfoques más personalizados y estudios a más largo plazo para informar las vías de tratamiento estandarizadas. “La investigación futura debe priorizar la colaboración multidisciplinaria para avanzar en el campo de la MASLD/MASH”, concluyeron, enfatizando la necesidad de alinear la innovación con la implementación en el mundo real para mejorar los resultados de las personas que viven con esta enfermedad cada vez más prevalente.

leer más  Salud Cardíaca, Renal y Metabólica: Riesgo para la Visión

Referencias

  1. Huang DQ, El-Serag HB, Loomba R. Global epidemiology of NAFLD related HCC: trends, predictions, risk factors and prevention. Nat Rev Gastroenterol Hepatol. 2021;18(4):223-238. doi:10.1038/s41575-020-00381-6
  2. Wang D, Miao J, Zhang L, Zhang L. Research advances in the diagnosis and treatment of MASLD/MASH. Ann Med. 2025;57(1):2445780. doi:10.1080/07853890.2024.2445780
  3. Younossi ZM, Koenig AB, Abdelatif D, et al. Global epidemiology of nonalcoholic fatty liver disease—meta-analytic assessment of prevalence, incidence, and outcomes. Hepatology. 2016;64(1):73-84. doi:10.1002/hep.28431

You may also like

Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.