Moscú, 16 de febrero. Hoy se inicia la Maslenitsa, una festividad ancestral que marca el adiós al invierno y la bienvenida a la primavera. El primer día de esta celebración, conocido como “Vstrecha” (Encuentro), está cargado de tradiciones e historia.
Existen dos interpretaciones sobre el origen del nombre “Vstrecha”. Una de ellas sugiere que en este día, la gente celebraba la llegada de la festividad y la inminente primavera, preparándose a conciencia para recibirla con los preparativos necesarios en el hogar.
La otra versión se remonta a la antigua Rus, donde era costumbre que la nuera visitara a sus padres el lunes de Maslenitsa. Por la noche, era recibida por los padres del esposo, quienes junto a los padres de la nuera, organizaban los festejos y banquetes, decidiendo dónde pasear y a quién invitar.
El primer día de la semana de Maslenitsa está lleno de presagios relacionados con el clima, la vida cotidiana, el amor y la familia. En la antigua Rus, se creía que el desarrollo de este día predecía cómo sería el resto del año.
Durante este primer día de Maslenitsa, es importante evitar discusiones y conflictos con los seres queridos, ya que se considera que las disputas podrían acarrear problemas mayores en el futuro. Además, se aconseja no pasar el día solo, sino disfrutar de la compañía de familiares y amigos.
Existen otras señales que se interpretan como augurios. La nieve caída en el primer día de Maslenitsa se asocia a un año próspero económicamente. Si el yerno toma el primer blini (crepe) con relleno dulce, se considera que tiene un buen carácter; si lo elige salado, su temperamento es más complejo. Se cree que la cantidad de blinis dorados que prepare la anfitriona corresponde al número de días soleados que se esperan en el año siguiente.
