Una simulación de incendio ha revelado que el uso de materiales no ignífugos en los andamios del complejo residencial Wang Fuk Court pudo haber provocado “igniciones secundarias”, acelerando la propagación del siniestro que causó 168 muertes el pasado noviembre en Tai Po. Según Richard Yuen, catedrático de ingeniería arquitectónica de la Universidad de la Ciudad de Hong Kong, el fuego pudo haberse extinguido por sí solo de haberse utilizado mallas retardantes de llama.
¿Cómo se propagó el fuego en Wang Fuk Court?
Las pruebas realizadas en la Escuela de Seguridad contra Incendios de la Universidad de Ciencia e Ingeniería de Sichuan demostraron que el fuego alcanzó la parte superior de una estructura de tres pisos, diseñada para replicar las condiciones del complejo, en apenas unos minutos. Richard Yuen explicó ante la comisión investigadora que las redes de los andamios, al no ser ignífugas, encendieron tablones de madera, paneles de espuma y postes de bambú, creando focos secundarios de incendio. Una muestra tomada del edificio Wang Chi House se consumió por completo durante la prueba, confirmando la ausencia de propiedades retardantes.
El impacto de la retirada de ventanas cortafuegos
La investigación también destacó que la retirada de ventanas cortafuegos, realizada para facilitar el acceso de los trabajadores a las fachadas, fue un factor determinante en la tragedia. Según Yuen, estas ventanas tenían la capacidad de bloquear temperaturas de hasta 1.061 grados Celsius. Su ausencia permitió que el humo tóxico y las llamas invadieran las escaleras de emergencia, bloqueando las rutas de evacuación de los residentes. Previamente, el abogado principal de la comisión, Victor Dawes, señaló que las investigaciones iniciales sugieren que el incendio pudo originarse por trabajadores fumando en el área.

Factores que aumentaron la cifra de víctimas
Yiu Men-yeung, subdirector del Departamento de Servicios de Bomberos y jefe del grupo de trabajo interdepartamental, atribuyó el alto número de fallecidos a una combinación de fallos críticos. Entre estos mencionó un sistema de alarma contra incendios desactivado, rutas de escape inaccesibles y la presencia de paneles de espuma que obstruían la visibilidad.
Más del 90 por ciento de las víctimas fueron halladas en Wang Cheong House y Wang Tai House, los primeros edificios en incendiarse. De acuerdo con Yiu, la mayoría de los residentes de Wang Cheong House murieron al quedar atrapados en sus pisos tras descubrir que las escaleras de emergencia no eran viables. En el caso de Wang Tai House, los cuerpos fueron localizados mayoritariamente en niveles bajos, donde los escombros caídos bloquearon las salidas.
