Los precios de las materias primas alcanzan máximos históricos debido al conflicto en Irán
El mercado global de materias primas ha experimentado un giro drástico en 2026. Lo que inicialmente se proyectaba como un año de estabilidad, con un crecimiento moderado de la demanda y una oferta robusta, ha sido reemplazado por un choque geopolítico derivado de la guerra en Irán, impulsando el índice de materias primas hacia niveles récord.
Este incremento ha sido impulsado por la combinación del conflicto bélico y la debilidad del dólar. Según proyecciones actuales, se espera que más de dos tercios de las materias primas registren aumentos de precios durante 2026, marcando una de las revisiones de pronósticos más significativas de los últimos años.
Impacto crítico en el sector energético
El centro del choque se encuentra en el Estrecho de Ormuz, un corredor energético vital que transporta aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de petróleo y gas natural licuado (GNL). El cierre efectivo de esta ruta ha interrumpido las cadenas de suministro globales y ha tensado severamente los balances del mercado.
Como resultado, alrededor de 10 millones de barriles diarios de exportaciones de petróleo han quedado varados, ya que solo se dispone de un redireccionamiento parcial. Esta situación ha empujado el precio del crudo Brent por encima de los 100 dólares por barril, con expectativas de que los precios continúen subiendo en el corto plazo.
Efecto sistémico en metales y agricultura
La disrupción geopolítica se ha convertido en el motor dominante de la formación de precios, prevaleciendo sobre las dinámicas tradicionales de oferta y demanda. Este escenario ha provocado un ajuste generalizado de precios que no se limita a la energía, sino que se extiende también a los mercados de metales y productos agrícolas.
Las restricciones logísticas y el comportamiento precautorio de los agentes económicos han consolidado una tendencia al alza en el valor de los activos básicos a nivel mundial.
