Matt Damon, actualmente en cartelera con The Rip en Netflix y promocionando L’Odyssée, la próxima película de Christopher Nolan, ha aparecido más en forma que nunca. ¿El secreto? En el podcast estadounidense New Heights, el actor de 55 años reveló haber pasado de un peso entre 90 y 84 kilos a aproximadamente 76, ¡el peso que tenía en su juventud!
Un cambio radical: adiós al gluten
Según el propio Damon, esta transformación no se logró únicamente con ejercicio, sino también con un cambio drástico en su alimentación: eliminar por completo el gluten. Un cambio que inició con la guía de su médico, pero que ha mantenido incluso después de alcanzar su peso ideal. «Ahora soy totalmente ‘gluten-free’. Incluso he encontrado una cerveza sin gluten y ya he olvidado cómo sabía la cerveza de antes«, explicó en el podcast.
Pero, ¿es realmente la eliminación del gluten la responsable de su pérdida de peso?
¿Engorda el gluten? La experta lo aclara
Para Pauline Pied, dietista-nutricionista consultada por Doctissimo, la respuesta es clara: no.
«Hay que poner las cosas en contexto. Matt Damon necesitaba perder mucho peso para un papel, con una preparación extremadamente estricta e intensa, tanto a nivel alimentario como deportivo. Es más bien la combinación de ambos factores lo que explica su pérdida de peso, no el gluten en sí mismo», señala la experta.
Contrariamente a lo que se cree popularmente, no existe ningún mecanismo fisiológico que relacione el gluten con el almacenamiento de grasa. Por lo tanto, eliminarlo no conduce automáticamente a la pérdida de peso.
¿Por qué algunas personas adelgazan al eliminar el gluten?
Entonces, ¿por qué se asocia el régimen sin gluten con el adelgazamiento? Pauline Pied explica que la razón es indirecta:
«Cuando se elimina el gluten, y se sigue una dieta restrictiva, se suprimen sin darnos cuenta muchos alimentos ultraprocesados: galletas, pasteles, bollería, snacks… Como resultado, la alimentación se reequilibra significativamente y la pérdida de peso es una consecuencia. Pero no es el gluten el responsable, sino el cambio global de hábitos».
En resumen, se suele comer menos azúcar, menos grasa y menos alimentos procesados, y se evitan los picoteos. Esto es suficiente para que la báscula marque un número menor.
Eliminar el gluten para adelgazar: una falsa buena idea
Sin embargo, la dietista es contundente: eliminar el gluten no es una estrategia recomendada para perder peso, a menos que se padezca enfermedad celíaca, en cuyo caso la exclusión del gluten es indispensable.
«Se puede perder peso perfectamente continuando con el consumo de trigo y productos que contienen gluten. No hay ningún problema con eso», insiste.
Peor aún, eliminar el gluten de forma permanente puede tener efectos indeseables en la salud digestiva. El trigo contiene fructanos, carbohidratos que actúan como prebióticos, esenciales para el equilibrio del microbioma intestinal.
«Al eliminar el trigo, se nutre menos a nuestro microbioma. A largo plazo, esto puede dificultar la digestión del gluten cuando se reintroduce», advierte Pauline Pied.
La clave para perder peso: diversidad y equilibrio
La conclusión de la experta es clara: para iniciar un proceso de pérdida de peso, en lugar de excluir familias enteras de alimentos, es mejor optar por una alimentación variada, equilibrada y adaptada a las necesidades individuales, combinada con actividad física regular.
«El régimen sin gluten puede acompañar una transformación espectacular en un actor sometido a una preparación extrema, pero no constituye una solución milagrosa ni una vía recomendada para el público en general», concluye. Ya lo sabes.
Fuentes
Entrevista con Pauline Pied, dietista-nutricionista, el 20 de enero de 2026.
