Mayotte bajo fuertes lluvias durante una semana; no se reportan daños mayores por inundaciones, pero sí una acumulación de residuos plásticos a lo largo de las vías de circulación. Los desagües están obstruidos por la falta de limpieza y las ratas se multiplican, invadiendo los hogares. Enfermedades como la malaria, el dengue y otras epidemias están resurgiendo en un preocupante silencio por parte de la Agencia Regional de Salud de Mayotte (ARS), que continúa insistiendo en que la malaria no existe en el territorio y que los casos notificados son importados de islas vecinas.
Una semana de intensas lluvias en Mayotte y sus alrededores, una situación que beneficia a los agricultores, cultivadores ocasionales y defensores del medio ambiente. Sin embargo, esta imagen positiva se ve ensombrecida por un problema significativo: la regeneración del bosque mahorés y la biodiversidad se ve comprometida. Este esfuerzo, que apenas comienza un año después del ciclón Chido, se enfrenta a la realidad de que no se ha recuperado la cubierta forestal ni los bosques primarios, sino que Mayotte está cubierta de residuos plásticos y metálicos. Estos desechos se acumulan en cualquier espacio vacío, transformando centros urbanos y áreas periféricas en vertederos a cielo abierto. La población, afectada por la escasez de agua potable, ha encontrado una nueva prioridad: el agua embotellada, que se ha convertido en uno de los productos más demandados, llegando en grandes cantidades…
