Las negociaciones entre Israel y Líbano continúan en Washington, con un enfoque en la extensión del alto al fuego y el retorno de los desplazados. Según informes, el presidente libanés Michel Aoun destacó que la vuelta de los nazaídos es una prioridad absoluta para su gobierno.
Mientras tanto, fuentes israelíes indican que Tel Aviv exige a Beirut la derogación de una ley que prohíbe el reconocimiento oficial de Israel, un punto que ha generado tensiones adicionales en las conversaciones.
Un diputado libanés intervino en el debate, afirmando que la resistencia libanesa es el verdadero garante para asegurar que Israel cumpla con cualquier acuerdo de cese al fuego, en referencia a lo que describió como una “línea amarilla” relacionada con la ocupación.
Analistas siguen atentos a la segunda ronda de las negociaciones en Washington, evaluando si lograrán acuerdos concretos y medibles o si quedarán en declaraciones sin aplicación práctica.
El contexto regional sigue siendo delicado, coincidiendo con el inicio del bloqueo naval estadounidense a los puertos iraníes y un aumento de la tensión militar en el sur del Líbano, según reportes recientes.
