Un médico ha sido condenado a una multa por negligencia profesional tras la muerte de un paciente después de una cirugía de disco cervical. El incidente ocurrió en un hospital de Incheon, Corea del Sur, en junio de 2021.
Según el tribunal de Incheon, el Dr. A, un neurocirujano de 50 años, fue multado con 15 millones de wones (aproximadamente 11.300 dólares estadounidenses) por causar la muerte del paciente B, de 60 años, debido a una falta de atención postoperatoria adecuada. El Dr. A realizó la cirugía de disco cervical, pero no verificó ni eliminó un hematoma que se formó en el sitio de la operación, lo que finalmente provocó la muerte del paciente.
Las cirugías de disco cervical conllevan el riesgo de desarrollar hematomas debido a la posible ruptura de los puntos de sutura de los vasos sanguíneos o al aumento de la presión arterial después de la intervención. Es crucial realizar radiografías postoperatorias para detectar y eliminar cualquier hematoma, aliviando así la presión sobre las vías respiratorias. Sin embargo, el Dr. A se retiró del hospital el mismo día de la cirugía sin realizar la radiografía del paciente B.
Las investigaciones revelaron que el Dr. A no revisó las radiografías realizadas por las enfermeras, que mostraban signos de hematoma y hemorragia. El paciente B falleció alrededor de las 4:10 a.m. del día siguiente debido a una obstrucción de las vías respiratorias causada por la hemorragia.
Durante el juicio, el Dr. A argumentó que había ordenado la radiografía preoperatoria y que no era responsable de la negligencia por no revisar las imágenes antes de irse. Sin embargo, las enfermeras testificaron que no recibieron instrucciones del Dr. A para realizar la radiografía durante la visita.
El tribunal determinó que el Dr. A no verificó los resultados de la radiografía después de la visita y no solicitó que se le enviaran los resultados por teléfono, lo que consideró incomprensible. Además, el tribunal reconoció que la negligencia del Dr. A resultó en la muerte del paciente, pero también tuvo en cuenta que había llegado a un acuerdo con la familia de la víctima y que no tenía antecedentes penales.
La corte concluyó que, si bien las acciones del médico fueron negligentes y resultaron en una tragedia, se consideraron las circunstancias atenuantes al dictar la sentencia.
