La meditación puede alterar la actividad cerebral en solo siete minutos, revela un estudio
La meditación ha dejado de ser percibida únicamente como una actividad mística para consolidarse como una herramienta esencial para la salud mental. Un nuevo estudio, publicado en la revista Mindfulness, revela que bastan unos pocos minutos de práctica para que el cerebro comience a presentar cambios mensurables.
Según la investigación, las primeras alteraciones en las ondas cerebrales relacionadas con el relax y el enfoque surgen entre los dos y tres minutos de práctica, alcanzando su pico de eficacia en torno a los siete minutos. Estos datos sugieren que la integración de sesiones breves en rutinas agitadas, apoyadas en plataformas digitales, podría ser una clave accesible y escalable para mejorar el bienestar emocional.
Para llegar a estas conclusiones, investigadores del Instituto Nacional de Salud Mental y Neurociencias, en la India, realizaron un monitoreo neural en tiempo real de voluntarios con diferentes niveles de experiencia. El equipo utilizó cascos equipados con 128 sensores para seguir a practicantes de la meditación “Isha Yoga”, la cual se enfoca en la observación de la respiración.
Los resultados mostraron una transición clara: el cerebro abandona rápidamente el ruido de las distracciones diarias para entrar en un estado de “alerta relajada”. Este proceso se identifica por el aumento de las ondas alfa y teta, asociadas a la calma y al foco profundo, además de las ondas beta 1, que están ligadas al compromiso mental productivo.
