El líder de La France Insoumise (LFI), Jean-Luc Mélenchon, ha defendido la política de su partido de invitar a los periodistas que deseen asistir a sus eventos, tras la decisión de no acreditar a medios como AFPTV, “Libération” y TF1. El Sindicato Nacional de Periodistas (SNJ) expresó su preocupación el lunes por esta práctica, calificándola de “selección entre periodistas y exclusión de gran parte de la profesión”.
Mélenchon denuncia un acoso mediático
Mélenchon denunció lo que considera un acoso constante por parte de los medios de comunicación, afirmando que en las cadenas de televisión se siente como si estuviera participando en una “Inquisición”. Argumentó que la idea de acudir a los grandes medios para llegar a audiencias diferentes es “absolutamente inútil”, ya que, según él, solo lo invitan para “insultarlo, maltratarlo y hacer preguntas ineptas y ofensivas”.
Una decisión preocupante por parte de una formación política que afirma en su programa querer “garantizar la libertad editorial de las redacciones”.
El SNJ considera “legítimo” criticar la cobertura mediática de la muerte de Quentin Deranque y su “apropiación” por parte de varios responsables políticos. Sin embargo, el sindicato advierte que es “menos legítimo y más preocupante” intentar dividir a los periodistas en “buenos” y “malos” y reservar ciertas conferencias de prensa solo para los primeros. Calificó la decisión como “preocupante” dado que el partido afirma querer garantizar la libertad editorial.
Apoyo a Raphaël Arnault
LFI ha estado en el centro de una tormenta política y mediática tras la detención y acusación de “complicidad de asesinato” de Jacques-Elie Favrot, quien era colaborador parlamentario del diputado de LFI, Raphaël Arnault, en el momento de la muerte de Quentin Deranque. Mélenchon reafirmó el lunes que “no renegaremos a nuestros camaradas y amigos de la Jeune Garde, ni expulsaremos a Raphaël Arnault de nuestras filas”.
