Los mercados de crédito primarios de Estados Unidos se encuentran actualmente en su punto más competitivo desde que existen registros, según un análisis realizado por Barclays que abarca más de un millón de registros de inversores desde 2017.
El análisis de Barclays indica que, a mediados de 2025, la competencia en la deuda de grado de inversión era aproximadamente un 15% superior a los niveles de 2017, mientras que en la deuda de alto rendimiento era alrededor de un 30% más alta.
Barclays ha identificado que el mayor aumento en la demanda se concentra en las partes más líquidas del mercado crediticio, específicamente en operaciones de gran envergadura y con vencimientos entre cinco y diez años, abarcando sectores como el bancario, el de consumo y el tecnológico. Esta tendencia implica que los emisores en estos sectores favorables pueden obtener mayor poder de fijación de precios, mientras que aquellos con menor liquidez podrían enfrentar la necesidad de ofrecer mayores rendimientos o aceptar una demanda más débil.
Además, la escasez de emisiones primarias está alimentando la rotación en el mercado secundario. Los inversores, a menudo, buscan aumentar sus posiciones una vez que se abre el mercado secundario, tras recibir asignaciones iniciales limitadas. Barclays señala que la rotación en operaciones superiores a mil millones de dólares alcanzó el 26% en los primeros diez días de 2025, en comparación con el 15% registrado en 2017. Esta dinámica podría consolidar aún más la importancia de las emisiones grandes y líquidas en la determinación de precios de los bonos corporativos estadounidenses.
