La reciente escalada de tensiones en Medio Oriente, con los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, ha generado un auge en los mercados de predicción en línea, donde se han apostado más de mil millones de dólares en diversos escenarios relacionados con el conflicto. Esta actividad ha atraído una creciente atención y escrutinio.
Los mercados de predicción, como Polymarket y Kalshi, permiten a los usuarios apostar sobre el resultado de eventos futuros, desde elecciones hasta desastres naturales. En el caso del conflicto con Irán, las apuestas se han centrado en preguntas específicas como la duración del cierre del Estrecho de Hormuz, la posible entrada de tropas terrestres estadounidenses en Irán, y qué países podrían ser blanco de ataques iraníes. Incluso, antes de los ataques, existieron mercados especulativos sobre la posible destitución del líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Khamenei, quien finalmente falleció el 28 de febrero.
La precisión de algunas apuestas, realizadas horas antes de los ataques, ha levantado sospechas sobre posibles filtraciones de información privilegiada por parte de funcionarios gubernamentales o personas con conocimiento previo de los planes de guerra. Este fenómeno no es nuevo, pero la creciente popularidad de plataformas como Kalshi y Polymarket ha intensificado el debate.
La rivalidad entre los directores ejecutivos de Kalshi, Tarek Mansour, y Polymarket, Shayne Coplan, es notable. Mansour ha criticado abiertamente a Polymarket, considerándolo una plataforma “no estadounidense y no regulada”, y ha aprovechado incidentes como la redada del FBI en el domicilio de Coplan en noviembre de 2024 para promover a Kalshi. Coplan, por su parte, ha mantenido un perfil más bajo en público, aunque expresa su antagonismo en privado.
Un operador en el mercado de predicciones, conocido como ‘Magamyman’, obtuvo ganancias de 553.000 dólares apostando a la muerte del líder supremo iraní. Este caso ilustra el potencial de ganancias significativas en estos mercados, pero también plantea interrogantes éticos y regulatorios.
En respuesta a estas preocupaciones, los senadores Jeff Merkley y Amy Klobuchar han lanzado una nueva iniciativa para prohibir a los funcionarios federales obtener beneficios de los mercados de predicción. Además, Kalshi ha sido objeto de una demanda legal relacionada con el mercado de predicciones sobre la destitución del líder iraní.
La creciente popularidad de estos mercados de predicción y la especulación en torno a eventos geopolíticos sensibles plantean desafíos regulatorios y éticos que deberán abordarse en el futuro.
