Shenzhen – La adquisición de la empresa Manus por parte de Meta ha llamado la atención de las autoridades chinas a tan solo 10 días de concretarse, meses después de que la startup de inteligencia artificial (IA), fundada en China, trasladara su sede a Singapur sin contratiempos aparentes.
China está revisando si la operación, valorada en aproximadamente 2.500 millones de dólares estadounidenses (3.200 millones de dólares singapurenses), contraviene sus leyes. Esta revisión pone a prueba el alcance del control de Pekín sobre la tecnología de origen chino y los límites de la reubicación de empresas en terceros países neutrales como Singapur, en un contexto de creciente competencia entre Estados Unidos y China.
