China bloquea la adquisición de la startup de IA Manus por parte de Meta y obliga a revertir el acuerdo
El gigante tecnológico estadounidense Meta Platforms Inc. Se prepara para deshacer su adquisición de la startup de inteligencia artificial Manus, luego de que las autoridades chinas ordenaran la cancelación de la operación. La decisión, anunciada el lunes por la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma de China (NDRC, por sus siglas en inglés), marca un nuevo capítulo en las tensiones comerciales entre Washington y Pekín en el sector tecnológico.
En un escueto comunicado, la NDRC indicó que la operación violaba las leyes y regulaciones chinas sobre inversión extranjera, sin ofrecer mayores detalles sobre los motivos específicos. La medida se enmarca en el proceso de revisión de seguridad nacional para inversiones extranjeras, que ha cobrado mayor relevancia en medio de la creciente competencia por el liderazgo en inteligencia artificial.
Un acuerdo valorado en $2,000 millones
Meta anunció en diciembre de 2025 su intención de adquirir Manus por aproximadamente $2,000 millones, en un movimiento estratégico para fortalecer su capacidad en el desarrollo de agentes de IA autónomos. La startup, fundada originalmente en China pero con sede en Singapur, se especializa en sistemas de inteligencia artificial capaces de ejecutar tareas complejas como investigación de mercados, desarrollo de software y análisis financiero.
La operación ya había sido completada en los hechos, según fuentes cercanas al acuerdo citadas por Bloomberg, lo que añade un elemento de urgencia a la orden china. La NDRC exigió a ambas partes «retirar la transacción de adquisición», lo que obligará a Meta a revertir el proceso y devolver el control de Manus a sus fundadores originales.
Reacciones en el sector tecnológico
La decisión de Pekín ha generado preocupación entre emprendedores y fondos de capital de riesgo en China, que veían en el modelo de «Singapur-washing» —trasladar empresas chinas a la ciudad-estado para evitar restricciones regulatorias— una vía para acceder a mercados globales. Manus había sido elogiada en 2025 por el lanzamiento de su primer agente de IA general, comparado por algunos analistas con desarrollos similares a los de DeepSeek.
En Wall Street, la noticia tuvo un impacto moderado: las acciones de Meta cerraron con un leve incremento del 0.53% el lunes, reflejando la percepción de que el veto chino no afectará significativamente los planes de expansión de la compañía en otras regiones.
Implicaciones geopolíticas
El bloqueo a la adquisición de Manus se produce en un contexto de creciente desconfianza mutua entre Estados Unidos y China en materia tecnológica. Mientras Washington ha restringido la inversión estadounidense en empresas chinas de IA, Pekín ha intensificado sus controles sobre la transferencia de tecnología avanzada al extranjero.

Analistas consultados por Reuters señalaron que la medida podría interpretarse como una señal de que China está dispuesta a intervenir incluso en operaciones ya concretadas si considera que afectan su seguridad nacional. «Meta ha encontrado un agujero en el gran firewall de la IA china, pero Pekín está demostrando que puede cerrarlo cuando lo estime necesario», indicó un experto en regulación tecnológica.
La decisión también ocurre a menos de un mes de la visita programada del presidente estadounidense Donald Trump a Pekín, donde se espera que las conversaciones aborden, entre otros temas, las restricciones comerciales en el sector tecnológico.
Próximos pasos
Meta no ha emitido un comunicado oficial sobre cómo planea cumplir con la orden china, aunque fuentes internas citadas por The Wall Street Journal indicaron que la compañía está evaluando sus opciones legales. La reversión del acuerdo podría implicar complejos procesos de desinversión y la posible devolución de activos tecnológicos.
Para Manus, el desenlace representa un revés en sus planes de expansión global, aunque la startup podría buscar alternativas para mantener su independencia operativa. Expertos en fusiones y adquisiciones señalaron que el caso podría sentar un precedente para futuras operaciones en el sector de IA, especialmente aquellas que involucren a empresas con raíces chinas.
La medida también subraya la creciente importancia de la inteligencia artificial en la agenda geopolítica, donde tanto Estados Unidos como China buscan consolidar su liderazgo mientras limitan el acceso del otro a tecnologías críticas.
