Meta ha lanzado su agente de inteligencia artificial Muse, superando los diez millones de descargas en Estados Unidos y Canadá en pocas semanas. El producto combina funciones de asistente y ejecutor de tareas, mientras la compañía diseña un modelo gratuito financiado por comisiones a comercios.
La carrera por dominar los asistentes personales de inteligencia artificial ha acelerado su ritmo en el mercado norteamericano. El agente de Meta, bautizado como Muse, se estrenó el 8 de septiembre en Estados Unidos y Canadá, y su adopción inicial ha dejado atrás el arranque histórico de otras plataformas consolidadas del sector.
Las cifras de adopción de Muse frente a la competencia
Según los datos de la consultora Sensor Tower, Muse superó los diez millones de descargas en Estados Unidos en un periodo de cuarenta días. La magnitud del estreno contrasta con los registros iniciales de otras herramientas del mercado en el mismo mercado y plazo. ChatGPT sumó aproximadamente 3,7 millones de descargas en su lanzamiento en iOS, mientras que Grok se quedó en 500.000 y Claude en 200.000. El 16 de octubre, la misma firma de análisis registró por primera vez 2,5 millones de usuarios activos diarios en la plataforma, lo que supuso una subida del 15% en comparación con la semana anterior.
En el plano global, las instalaciones del agente han alcanzado los 10,9 millones, de los cuales 10,2 millones corresponden al mercado estadounidense, según las mediciones de la consultora.
El modelo de negocio y el debate sobre las comisiones
A diferencia de las alternativas basadas en cuotas fijas de suscripción, la estrategia comercial de Meta combina el acceso gratuito con cargos a terceros. Mientras aplicaciones como Dots de OpenAI exigen pagos mensuales de cien dólares, Muse ofrece sus funciones sin coste directo para el consumidor, manteniendo planes de pago opcionales de 20 dólares al mes para mayor uso y de 100 dólares al mes para actividad constante del agente.


El esquema de ingresos de Meta recae sobre los proveedores y comercios que operan a través del asistente. Durante la presentación de resultados financieros correspondiente al tercer trimestre de 2026 llevada a cabo el 21 de octubre, Mark Zuckerberg indicó que Muse logró superar los 10 millones de instalaciones en Estados Unidos y Canadá en cerca de seis semanas, con una tasa de uso diario que ronda la cuarta parte de dichos usuarios. Asimismo, el directivo apuntó que las aplicaciones de la empresa ya ingresan varios cientos de dólares anuales por cada usuario estadounidense de Muse, y prevé que el agente rebase esa marca a largo plazo dado el volumen mercantil detectado —con tickets medios superiores a los 200 dólares—, recalcando ante los analistas su previsión de que este coste sea asumido por las corporaciones.
Esperamos que esto lo paguen las empresas.
Mark Zuckerberg
La expansión técnica y los modelos de frontera de Meta
Meta Superintelligence Labs —bajo la batuta de Alexandr Wang— sacó al mercado Muse Wonder y Muse Wonder Full, constituyendo esto el estreno de categoría frontera inicial de la organización tras su reestructuración en el ámbito de la inteligencia artificial fechada en agosto de 2025. Dotados de memoria dinámica y capacidad de razonamiento multipaso, los sistemas Muse Wonder y Muse Wonder Full buscan plantar cara a los desarrollos de Google, Anthropic y OpenAI.
Además de Muse Wonder, en los últimos meses han visto la luz Muse Spark 1.2 y 1.3, Muse Code, los modelos de pesos abiertos Muse Glimmer y Muse Spark Open, y Muse Voice. La infraestructura necesaria para sostener este despliegue ha exigido fuertes inversiones financieras. Susan Li, directora financiera de Meta, advirtió en privado a Alexandr Wang sobre el riesgo financiero para la corporación si el modelo fracasa, recordando el peso de los costes en infraestructura de inteligencia artificial asumidos.
Los riesgos de seguridad en el despliegue inicial
La velocidad de expansión del asistente también ha generado incidencias operativas. Para gestionar la operativa y el almacenamiento de cada cliente de Muse, la compañía asigna un ordenador dedicado individualmente, y aunque ha dotado al asistente de mecanismos para repeler la inyección de instrucciones, analistas de seguridad advierten que continúa mostrando vulnerabilidad frente a comandos maliciosos. Asimismo, Meta suspendió temporalmente la función para compartir conversaciones después de que investigadores advirtieran de que los enlaces generados podían descubrirse con relativa facilidad.

La compañía mantiene funciones básicas gratuitas y explora vías de ingresos ligadas al uso del agente, mientras prepara la llegada del asistente a las gafas inteligentes de la compañía prevista para este año.
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