Meta y BlackRock anunciaron una empresa conjunta para construir un complejo de centros de datos de un gigavatio en El Paso, Texas, con una inversión superior a los 10.000 millones de dólares. El proyecto, que operará en 2028, busca expandir la infraestructura digital para modelos de inteligencia artificial como Meta AI.
La expansión masiva de la inteligencia artificial exige una capacidad de cálculo sin precedentes, y las grandes tecnológicas buscan nuevas fórmulas para financiarla. En una de las alianzas industriales más grandes del sector, Meta y BlackRock concretaron una empresa conjunta para desarrollar y ser propietaria de un complejo masivo de infraestructura digital en El Paso, Texas.
Una inversión monumental para la superinteligencia en Texas
El proyecto tecnológico en el noreste de El Paso contempla un desembolso estimado en más de 14 mil millones de dólares en costos totales de desarrollo para edificios, infraestructura energética, refrigeración y conectividad. El campus tecnológico contará con una capacidad de cómputo de un gigavatio, un volumen diseñado para sostener el crecimiento de modelos avanzados de inteligencia artificial.
La infraestructura física requiere un despliegue técnico riguroso. Los centros de datos albergan miles de servidores de alto rendimiento que generan cantidades masivas de calor, lo que exige sistemas eléctricos redundantes con generadores y baterías, además de equipos especializados de refrigeración para mantener temperaturas estables y asegurar la continuidad operativa de los servicios digitales.
Estructura financiera y distribución de propiedad entre los socios
Bajo los términos de la transacción, fondos administrados por BlackRock asumirán una participación del 80 por ciento en la nueva sociedad, mientras que Meta retendrá el 20 por ciento restante. La tecnológica, sin embargo, brindará servicios de gestión de la construcción, administración y gestión inmobiliaria, y será el único usuario y ocupante inicial del campus durante su etapa inicial.
- Meta aportará terrenos y activos en construcción valorados en aproximadamente USD 2,3 mil millones.
- BlackRock realizará una aportación directa en efectivo de cerca de USD 4,9 mil millones.
- Parte de la inversión del fondo estadounidense se financiará a través de un endeudamiento de USD 12,5 mil millones.
- Meta recibirá una distribución única de aproximadamente 1.000 millones de dólares para alinear las participaciones propietarias en el esquema 80/20.
Meta indicó que eligió a la firma de inversión tras un proceso altamente competitivo
para diversificar el financiamiento de su infraestructura a medida que expande su plataforma Meta Compute.
Impacto laboral en la frontera e impulso a la economía local
Más allá del despliegue tecnológico, la obra en marcha genera un impacto económico directo en la región fronteriza de Texas. Actualmente, más de 2.300 trabajadores laboran en las instalaciones en construcción, una cifra que superará los 4.000 puestos de trabajo en el pico máximo de la etapa de obra.

Una vez concluido y puesto en marcha, el complejo mantendrá aproximadamente 300 empleos operativos permanentes. No obstante, el crecimiento de estos megacentros también ha generado debate en diversos sectores de la comunidad local debido al elevado consumo de agua, la fuerte demanda energética y los incentivos públicos otorgados para concretar el desarrollo.
Cronograma de construcción y expansión global de ACS y Turner
La ejecución material de los complejos de infraestructura digital cuenta con actores industriales globales de gran peso. ACS, presidida por Florentino Pérez, opera en este ecosistema a través de su filial estadounidense Turner Construction, que se ha consolidado como un constructor clave en el auge de la inteligencia artificial tras adjudicarse proyectos de gran escala.
En paralelo a la alianza con BlackRock en El Paso, las constructoras vinculadas al grupo español participan en otros desarrollos masivos, como el centro de datos de Meta en Indiana —valorado en unos 10.000 millones de dólares— y proyectos asociados al programa Stargate en Wisconsin, demostrando la alta correlación entre la demanda de los gigantes tecnológicos y la capacidad de ejecución de la ingeniería civil internacional.
El complejo de El Paso prevé comenzar a poner en línea su capacidad de cómputo a partir de 2028, año clave para medir la viabilidad operativa y energética de la nueva generación de infraestructura para la inteligencia artificial.
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