La experiencia de una madre con su asesora de lactancia: un llamado a la profesionalización del acompañamiento posparto
En un testimonio compartido en redes sociales, una usuaria identificada como Diana, conocida en plataformas digitales como @soyyodiani, relató su experiencia con una asesora de lactancia, describiendo una situación que pone en evidencia los desafíos del sector de acompañamiento materno-infantil en España. Su caso no solo refleja una realidad personal, sino que también abre un debate sobre la necesidad de estandarizar la calidad en los servicios de asesoramiento posparto, un mercado en crecimiento con implicaciones económicas y sociales.
Diana explicó que, tras el nacimiento de su hijo, recurrió a una asesora de lactancia para resolver dificultades en el proceso de amamantamiento. Sin embargo, en lugar de encontrar soluciones, describió una experiencia que calificó como «pobre» y que, según sus palabras, «seguro la fastidié demasiado». Aunque no detalló los motivos específicos de su insatisfacción, su relato sugiere fallos en la comunicación, la metodología o la capacidad de adaptación a las necesidades individuales de la madre y el bebé.
Un sector en expansión con riesgos de desregulación
El acompañamiento en lactancia, sueño infantil y posparto se ha convertido en un nicho de mercado con demanda creciente en los últimos años. Según datos del sector, el número de profesionales dedicados a estas áreas ha aumentado un 30% desde 2020, impulsado por la mayor conciencia sobre la salud perinatal y la búsqueda de alternativas a los sistemas tradicionales de atención sanitaria. Sin embargo, esta expansión también ha traído consigo una falta de homogeneidad en la formación y los estándares de calidad.

A diferencia de otros países europeos, donde las asesoras de lactancia suelen contar con certificaciones reconocidas —como el título de Consultora Internacional de Lactancia Materna (IBCLC)—, en España no existe una regulación unificada. Esto permite que cualquier persona, con o sin formación específica, pueda ofrecer servicios de asesoramiento, lo que genera disparidades en la calidad del servicio y, en casos como el relatado por Diana, frustración en las usuarias.
El caso de @soyyodiani no es aislado. En foros y redes sociales, numerosas madres han compartido experiencias similares, destacando la importancia de elegir profesionales con credenciales verificables. «No se trata solo de buena intención, sino de conocimientos técnicos y actualizados», señaló una usuaria en un hilo de Twitter sobre el tema. Esta percepción está llevando a un cambio en el comportamiento del consumidor: las madres buscan cada vez más referencias, certificaciones y testimonios antes de contratar un servicio, lo que podría impulsar una mayor profesionalización del sector.
Oportunidades para el sector: calidad y confianza como valores diferenciales
Ante este escenario, algunas profesionales del sector están impulsando iniciativas para elevar los estándares. Enfermeras especializadas, matronas y consultoras certificadas están apostando por modelos de negocio basados en la transparencia, la formación continua y la evidencia científica. Plataformas como las de Diana Bonachela, enfermera y asesora de lactancia con más de 50 madres atendidas, destacan por ofrecer un enfoque personalizado y respaldado por protocolos clínicos.
Bonachela, en su sitio web, enfatiza la importancia de una «valoración exhaustiva de la diada madre-bebé» y un «seguimiento cercano durante todo el proceso», elementos que, según su experiencia, reducen el abandono prematuro de la lactancia. Este tipo de servicios, aunque con un coste más elevado que el de asesoras sin formación reglada, están ganando terreno entre un público dispuesto a pagar por calidad y seguridad.

El caso de @soyyodiani también plantea una reflexión sobre el papel de las redes sociales en la elección de estos servicios. Instagram, TikTok y otros canales se han convertido en escaparates donde las profesionales promocionan sus servicios, pero también en espacios donde las usuarias comparten sus experiencias, tanto positivas como negativas. Esta retroalimentación pública está obligando a las asesoras a profesionalizarse para mantener su reputación y competitividad.
Hacia un modelo sostenible: formación, regulación y demanda informada
El futuro del sector de acompañamiento materno-infantil en España podría depender de tres factores clave: la formación de las profesionales, la regulación del mercado y la educación de las usuarias. Organizaciones como la Asociación Española de Consultoras Certificadas en Lactancia Materna (AECCLM) están trabajando para establecer criterios comunes que garanticen un mínimo de calidad en los servicios ofrecidos.
Por otro lado, las madres están adoptando un rol más activo en la selección de estos servicios. La búsqueda de certificaciones, la comparación de precios y la lectura de testimonios se han convertido en pasos habituales antes de contratar una asesoría. Este cambio en el comportamiento del consumidor podría acelerar la profesionalización del sector, beneficiando tanto a las usuarias como a las profesionales que apuestan por la excelencia.
El testimonio de Diana, @soyyodiani, no solo refleja una experiencia personal, sino que también sirve como recordatorio de que, en un mercado en crecimiento, la confianza se construye con transparencia, formación y resultados. Para las asesoras de lactancia y posparto, el desafío está claro: profesionalizarse o quedar relegadas por un público cada vez más informado y exigente.
