La búsqueda de la fuente de la juventud ha sido una constante en la historia, pero la ciencia moderna ha encontrado un nuevo enfoque: el microbioma intestinal. Investigadores están explorando si las bacterias, hongos y virus que habitan en nuestro colon podrían ser la clave para un envejecimiento saludable.
El microbioma intestinal, influenciado por factores como la genética, la dieta, el entorno y los medicamentos, desempeña un papel crucial en la digestión y produce moléculas que afectan nuestra fisiología y psicología. Los estudios han revelado que la composición del microbioma cambia con la edad, tendiendo a ser menos diversa en personas mayores y con una mayor presencia de bacterias que promueven la inflamación y otros signos del envejecimiento.
Curiosamente, los adultos mayores y los supercentenarios que envejecen bien a menudo presentan un microbioma intestinal similar al de las personas más jóvenes. Esto sugiere que mantener un microbioma “juvenil” podría ser fundamental para una vida larga y saludable. Una dieta rica en fibra puede contribuir a diversificar el microbioma intestinal, lo que potencialmente mejora la salud y la longevidad.
La investigación en este campo está en curso, utilizando modelos animales como ratones y peces africanos para comprender mejor cómo el microbioma intestinal regula aspectos del envejecimiento, incluyendo la función intestinal y neurológica.
