Microsoft ha anunciado una nueva reducción en el precio de su suscripción Xbox Game Pass, apenas seis meses después de haberla incrementado en más del 50%.
En el Reino Unido, el plan Game Pass Ultimate ha pasado de costar 22,99 libras mensuales a 16,99 libras, mientras que el PC Game Pass ha bajado de 13,49 a 10,99 libras al mes. Los precios varían según el territorio.
Sin embargo, la compañía también ha confirmado un cambio significativo en su política de contenido: los nuevos lanzamientos de la saga Call of Duty ya no estarán disponibles el mismo día de su lanzamiento en el servicio estándar de Game Pass.
Según la anuncio, los futuros títulos de Call of Duty, comenzando con Black Ops 7 (lanzado en 2025), solo se añadirán al catálogo de Game Pass Ultimate y PC Game Pass «aproximadamente un año» después de su salida inicial.
La decisión ha generado reacciones encontradas entre los usuarios. Algunos han elogiado a Microsoft por «escuchar los comentarios» sobre los precios, mientras que otros advierten que este movimiento crea «un problema de confianza» respecto a qué otros juegos first-party podrían ser retirados del servicio en el futuro.
El ajuste ocurre en un contexto de presión interna: un memorándum filtrado recientemente de la nueva directiva Asha Sharma, visto por The Verge, admitía que el servicio había «demasiado caro para los jugadores».
Aunque muchas suscripciones han sido criticadas por aumentar sus precios de forma periódica, Microsoft presenta esta rebaja como un esfuerzo por recuperar la confianza de su audiencia, tras años de despidos, proyectos cancelados y controversias por la publicación de títulos previamente exclusivos en otras plataformas.
