Un número significativo de migrantes cubanos y haitianos podría perder su estatus legal en Estados Unidos a partir de enero próximo.
La administración de Donald Trump anunció el fin del Programa de Parole para Reunificación Familiar, un programa que beneficiaba a ciudadanos de más de una docena de países latinoamericanos, incluyendo Cuba y Haití. Según funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional, esta decisión se tomó debido a la detección de fallas en la seguridad del programa.
Los migrantes que actualmente se benefician de este programa tienen hasta el 14 de enero para solicitar la residencia permanente o ajustar su estatus migratorio. De no hacerlo, perderán su estatus legal en el país.
