Milan Baroš y su exesposa Tereza: Una batalla legal por activos y la custodia de sus hijos
El exdelantero internacional checo Milan Baroš se encuentra actualmente envuelto en una conflictiva batalla legal con su exesposa, Tereza Barošová. El enfrentamiento, que ha escalado a los tribunales, abarca disputas financieras sustanciales y conflictos sobre la custodia de sus hijos, tras un matrimonio que duró 18 años y cuya decisión de divorcio se tomó en 2024.

Un acuerdo financiero histórico en la República Checa
El divorcio de la pareja fue finalizado el 25 de agosto de 2025, resultando en un acuerdo financiero reportado como uno de los más costosos en la historia de la República Checa. Según los términos establecidos, Baroš transfirió a su exesposa una parte significativa de sus activos, que incluyó:
- Una villa y múltiples apartamentos ubicados en Praga.
- Un vehículo Mercedes-Benz de lujo.
- Una compensación económica global que, según diversas estimaciones, oscila entre los 10 millones y decenas de millones de coronas checas.
- Una pensión alimenticia mensual fijada en 150,000 CZK.
A pesar de este acuerdo, la tensión persistió, llegando al punto en que Barošová inició procedimientos de ejecución contra el exfutbolista poco antes de la Pascua de 2026. No obstante, se ha informado que Baroš reaccionó rápidamente y que actualmente no existen ejecuciones activas contra él.
Disputa por la custodia de Patrik y Matteo
Más allá de lo económico, la disputa se ha centrado en sus hijos comunes: Patrik, de 16 años, y Matteo, de 14 años. El pasado miércoles 8 de abril de 2026, Baroš compareció ante el Tribunal de Distrito de Praga 6 en una audiencia marcada por un ambiente tenso.
Uno de los puntos más críticos ha sido la situación de Matteo. El menor se había mudado de la casa de su madre a la de su padre durante el verano del año pasado, llegando a pasar más de seis meses sin querer ver a Tereza, a pesar de que Milan lo instaba a hacerlo. Finalmente, el tribunal decidió que Matteo permanecerá con ambos padres de manera alternada.
Tensiones personales y repercusiones públicas
La ruptura ha estado acompañada de una fuerte exposición mediática y personal. Mientras Milan Baroš ha asistido solo a las citas judiciales, Tereza Barošová ha sido vista acompañada por su nueva pareja, Filip Neusser, exjefe de la Agencia Nacional de Deportes.
El conflicto también ha trascendido al ámbito público, con reportes de ataques agresivos hacia Tereza, calificándola de «cazafortunas» y exigiéndole que regrese al trabajo. Asimismo, se han mencionado críticas severas por parte de psicólogos hacia la madre debido a la presunta humillación pública de su hijo, mientras que la propia Tereza describió anteriormente a Milan como un «eterno adolescente».
