El kilo de tótomo superó los 100 y hasta los 120 جنيهًا egipcios en varias provincias del país, generando preocupación entre los consumidores y debate sobre las causas de este aumento repentino. Según expertos agrícolas y vendedores consultados, el encarecimiento se debe principalmente a la reducción de la oferta disponible en los mercados, vinculada a la corta duración de la temporada de producción del fruto y a la disminución progresiva del número de árboles de tótomo en comparación con otras especies arbóreas más difundidas.
Además, las condiciones climáticas durante el período de fructificación —como el aumento de las temperaturas o las variaciones bruscas— han afectado negativamente tanto la calidad como la cantidad de las cosechas, lo que ha contribuido a un menor volumen de producto disponible y, por ende, a un alza natural en los precios. Este escenario ha transformado al tótomo, tradicionalmente asociado al verano y al consumo popular por su bajo costo, en un producto de acceso más limitado para amplios sectores de la población.
Paralelamente, se destaca un potencial aún no aprovechado: las miles de toneladas de hojas de tótomo que se generan anualmente como subproducto de la cosecha del fruto y que, actualmente, permanecen sin uso significativo. Expertos sugieren que estas hojas podrían ser valorizadas en diversas industrias, desde la alimentaria hasta la textil o la farmacéutica, ofreciendo una oportunidad para diversificar los ingresos de los productores y reducir el desperdicio agrícola.
De esta manera, mientras se analizan las causas estructurales y coyunturales detrás del encarecimiento del fruto, se abre una discusión sobre cómo mejorar la cadena de valor del cultivo de tótomo en Egipto, aprovechando no solo su producción frutícola, sino también sus residuos orgánicos, en línea con principios de economía circular y sostenibilidad aplicada al sector agroalimentario.
