Brutal asesinato de un empresario eslovaco: detalles estremecedores sobre el crimen
Un caso de extrema violencia ha conmocionado a la opinión pública en Eslovaquia. Un empresario de 38 años, identificado como Tibor y residente de la localidad de Čičov, en el distrito de Komárno, fue víctima de un asesinato descrito como extraordinariamente cruel.
Tibor, quien se dedicaba a la construcción de viviendas, al alquiler de inmuebles y a préstamos financieros, desapareció en mayo de 2023. Según los detalles de la acusación, el hombre fue atraído a una vivienda en la localidad de Trávniky, la cual era alquilada por un individuo llamado Erik K. El engaño consistió en un mensaje donde se le indicaba que acudiera al lugar para cobrar 1.100 euros correspondientes al pago del alquiler.
Al llegar a la propiedad, Tibor no solo se encontró con Erik K., sino también con otro hombre, Ladislav S. La fiscalía sostiene que el ataque ocurrió en la terraza de la casa, donde ambos implicados habrían participado en el crimen, siendo uno de ellos quien inició el tiroteo.
Sin embargo, las investigaciones revelaron que el empresario no falleció inmediatamente tras el disparo. Durante una pelea, fue atacado con un objeto contundente, sufriendo heridas graves en la cabeza que resultaron en la fractura del cráneo, daños severos en el rostro y la destrucción de parte del cerebro.
Tras consumar el asesinato, los agresores envolvieron el cuerpo en film plástico, lo trasladaron en el maletero de un vehículo hacia Hungría y, posteriormente, incendiaron el coche para eliminar cualquier rastro del crimen. Previamente a estas revelaciones, la familia de la víctima había encontrado rastros de sangre y una vaina de bala en la vivienda.
Actualmente, el caso se dirime en los tribunales. Aunque ambos acusados admitieron haber estado en la casa en el momento del crimen, niegan la responsabilidad de la muerte y se culpan mutuamente. Erik K. Ha declarado que actuó siguiendo las órdenes de Ladislav S., a quien afirma haber temido. Por su parte, la familia de Tibor mantiene la convicción de que se trató de un asesinato por encargo.
