El ejército de los Estados Unidos se prepara para iniciar operaciones de despeje de minas en el estrecho de Ormuz, como parte de un esfuerzo más amplio para reabrir la ruta marítima que ha permanecido efectivamente cerrada desde febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva contra Irán.
Según funcionarios estadounidenses citados por The Modern York Times, Teherán ha indicado que no puede localizar todas las minas que ha desplegado y carece de la capacidad para retirarlas. Esta situación complica aún más los intentos de despeje, ya que incluso el país que las colocó no conoce su ubicación exacta.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC, por sus siglas en inglés) ha demostrado su capacidad para operar embarcaciones pequeñas y desplegar minas en un video de propaganda filmado en enero de 2025 dentro de un refugio naval. En ese material, se mostraron embarcaciones ligeras y equipos relacionados con la instalación de artefactos explosivos.
Irán habría desplegado principalmente dos tipos de minas: la Maham 3 y la Maham 7. A diferencia de las minas tradicionales que dependen del contacto físico, estos dispositivos utilizan sensores acústicos o magnéticos para detectar la proximidad de buques y detonar de forma remota, lo que aumenta su letalidad y dificulta su detección.
Teherán ha dejado abierta una ruta alternativa para los buques dispuestos a pagar un peaje, lo que sugiere un enfoque estratégico que combina presión militar con coerción económica. Sin embargo, la presencia de minas ha obligado a muchas navieras a evitar el estrecho, afectando el tráfico global de hidrocarburos y otras mercancías.
Además de las minas, Irán dispone de otras opciones ofensivas en la zona, incluidos drones baratos, misiles antibuque y embarcaciones de ataque rápido, que podrían ser utilizadas para desafiar a las fuerzas estadounidenses que patrullan o intentan despejar la zona.
La situación ha elevado las tensiones entre Washington y Teherán, con advertencias directas de altos funcionarios iraníes a los buques de guerra estadounidenses tras maniobras percibidas como provocativas en el estrecho. Estas declaraciones han sido interpretadas como una señal de que cualquier intento de despeje podría ser enfrentado con resistencia.
Los esfuerzos de despeje por parte de la Armada estadounidense se presentan como laboriosos y peligrosos, requiriendo equipos especializados como barcos dragaminas, helicópteros con sistemas de detección y buzos de explosivos. Cada etapa del proceso conlleva riesgos significativos debido a la naturaleza oculta y sofisticada de los dispositivos instalados.
Hasta el momento, no se ha revelado públicamente el número exacto de minas colocadas por Irán en el estrecho de Ormuz, ni se ha especificado un calendario preciso para el inicio o finalización de las operaciones de despeje lideradas por Estados Unidos.
