El gobernador del estado de Tim Walz y el alcalde de la ciudad, Jacob Frey, son algunos de los representantes que están siendo investigados, según informaciones de CBS News. Ambos políticos han criticado el tiroteo mortal de Renée Goodová, de 37 años, a manos de un agente de la Oficina de Inmigración y Control Aduanero (ICE) en Minneapolis el 7 de enero. Las autoridades de la administración del presidente Donald Trump han calificado los tres disparos en la cabeza como un acto de legítima defensa.
Un portavoz del Departamento de Justicia se negó a comentar el caso a CBS. La cadena de noticias describió la medida como una escalada significativa en el enfrentamiento entre la administración Trump y los funcionarios demócratas de Minnesota. Anteriormente, Trump había amenazado con utilizar la Ley de Insurrección, que le permitiría desplegar tropas, para reprimir las protestas contra los agentes de inmigración en Minnesota.
Casi 3.000 agentes federales de inmigración fueron enviados a Minneapolis con el objetivo de detener a personas sospechosas de residir ilegalmente en Estados Unidos y de investigar presuntos fraudes en las prestaciones sociales en Minnesota. Los críticos de ICE señalan, entre otras cosas, la falta de transparencia en los criterios que utilizan para realizar sus operativos. En algunos casos, incluso han controlado a ciudadanos estadounidenses, lo que ha suscitado sospechas de perfil racial.
El gobernador de Minnesota, Tim Walz, y representantes de la ciudad han declarado que Goodová fue abatida injustamente mientras intentaba alejarse del lugar. En contraste, funcionarios de la administración Trump sostienen que el agente Jonathan Ross disparó a Goodová tres veces en defensa propia.
La ministra de Seguridad Nacional, Kristi Noemová, afirmó que Goodová cometió un acto de “terrorismo doméstico”, intentando arrollar a los agentes con su vehículo y colisionando contra ellos. Frey calificó esta descripción como absurda, afirmando que se trató de un uso imprudente de la fuerza por parte del agente que resultó en la muerte de la mujer. “¡Lárguense de Minneapolis!”, exclamó Frey en una conferencia de prensa poco después del tiroteo.
La mujer participaba en una patrulla voluntaria que vigilaba las acciones de los agentes de ICE en el lugar. También existen disputas entre representantes del gobierno estatal y federal en relación con la investigación del tiroteo de Goodová. Tras el incidente, se desataron protestas masivas en la ciudad.

