La miopía es una condición ocular común que dificulta la visión clara de objetos lejanos. Generalmente, se corrige con gafas o lentes de contacto.
Sin embargo, la miopía puede conllevar otros problemas de salud ocular, más allá de la simple necesidad de corrección visual. Según expertos, el enfoque actual se centra en ralentizar la progresión de la miopía.
Si bien las gafas y los lentes de contacto han sido utilizados durante mucho tiempo para corregir la miopía, ahora existen productos innovadores que no solo mejoran la visión, sino que también pueden disminuir la velocidad a la que empeora la condición.
Actualmente, se está llevando a cabo un estudio para rastrear a participantes que utilizan gafas o lentes de contacto, con el objetivo de evaluar los cambios en la graduación y otros factores físicos del ojo a lo largo del tiempo.
