La esquiadora francesa Romane Miradoli volvió a subir al podio este domingo 14 de diciembre, obteniendo el segundo lugar en el super-G de Saint-Moritz (Suiza). La prueba fue ganada por la neozelandesa Alice Robinson.
En un recorrido técnico, con fuertes pendientes y cambios de terreno, Miradoli, la mejor gigante del inicio de la temporada, superó por apenas 8/100 de segundo a la esquiadora de Haute-Savoie de 31 años, y por 19/100 a la italiana Sofia Goggia. Otra francesa, Laura Gauché, finalizó en la quinta posición, detrás de la estadounidense Lindsey Vonn.
Este resultado confirma las buenas sensaciones que Miradoli había mostrado en primavera. Tercera en el super-G de La Thuile (Italia) en marzo, siendo la única francesa en el podio de esquí alpino la temporada pasada, la esquiadora de Samoëns había confesado a la Agencia France-Presse que en un momento consideró retirarse, antes de recuperar las ganas de “disfrutar” de cara a los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina (del 6 al 22 de febrero de 2026).
Regreso a la velocidad de Mikaëla Shiffrin
Durante la mañana del domingo, Miradoli se benefició de las perfectas condiciones meteorológicas para asumir riesgos, mientras que otras competidoras, incluyendo a Lindsey Vonn, abordaron la pista con mayor precaución, quizás afectadas por el retraso de quince minutos para aplanar un salto demasiado pronunciado, o por la caída de la alemana Emma Aicher, vencedora el día anterior en descenso.
La última prueba de la etapa de Grisones también marcó el regreso a la velocidad de Mikaëla Shiffrin, por primera vez desde su grave caída en enero de 2024 en el descenso de Cortina (esguince de rodilla izquierda). Para esta prueba de cara a los Juegos Olímpicos, la campeona con 104 coronas en la Copa del Mundo falló la última puerta después de una manga en la que acusaba menos de un segundo de retraso, saliendo con el dorsal número 31.
