La misión Artemis II de la NASA ha abandonado oficialmente la órbita terrestre para iniciar su trayectoria de vuelo alrededor de la Luna. Este viaje representa un avance significativo al adentrarse en lo que se conoce como “espacio profundo”, un entorno donde la tripulación se desplaza lejos de la protección inmediata de la Tierra.
Uno de los hitos más destacados de la travesía es que, mientras se encuentran en ruta hacia la Luna, los astronautas de Artemis ya descubren su cara oculta. Esta región lunar es de especial interés científico, ya que se trata de una zona que nunca ha sido abordada directamente por el hombre.
A pesar de la magnitud tecnológica de este día clave para los astronautas que volarán alrededor del satélite, la misión ha enfrentado desafíos operativos. Se ha reportado que la tripulación está lidiando con problemas relacionados con el sistema del inodoro durante su camino a la Luna.
Por otro lado, la misión no ha estado exenta de críticas desde perspectivas ambientales. El medio Reporterre ha calificado la misión Artemis-2 como un “peligroso delirio de niños malcriados”, reflejando el debate sobre la viabilidad y el propósito de estas expediciones espaciales.
