La misión Artemis II de la NASA ha logrado un hito histórico al completar un sobrevuelo lunar que llevó a su tripulación más lejos de la Tierra que cualquier otro ser humano en la historia.
Récords espaciales y nuevas fronteras
Durante su viaje, los cuatro astronautas —tres estadounidenses y un canadiense— alcanzaron una distancia máxima de 252,756 millas, superando el récord establecido por la misión Apollo 13 en 1970 por más de 4,000 millas. Además, se convirtieron en los primeros seres humanos en observar partes del lado lejano de la Luna a simple vista.
El comandante de la misión, Reid Wiseman, destacó la oportunidad de contemplar paisajes que ningún humano había visto anteriormente. Este viaje es un precursor fundamental para el objetivo de la NASA de devolver humanos a la superficie lunar por primera vez en más de medio siglo, con la meta posterior de «empujar hacia Marte».
Una llamada presidencial marcada por la tensión
El lunes por la noche, el presidente Donald Trump mantuvo una conversación de aproximadamente 12 minutos con la tripulación mientras se encontraban sobre la Luna. En la llamada, facilitada por el administrador de la NASA y colaborador de Trump, Jared Isaacman, el mandatario describió a los astronautas como «pioneros modernos» y afirmó que habían «inspirado al mundo entero».
No obstante, la comunicación estuvo plagada de dificultades técnicas, con retrasos de varios segundos y periodos de silencio. Durante el encuentro, Trump aseguró haber rescatado a la NASA de un posible cierre durante su primer mandato, una afirmación que generó momentos de incomodidad entre los astronautas, quienes se limitaron a pasarse el micrófono en gravedad cero. El presidente también hizo referencias a su amistad con el exjugador de hockey canadiense Wayne Gretzky y comentó que «Estados Unidos es el país más atractivo del mundo en este momento».
Preparativos para el regreso
Tras capturar imágenes impactantes durante su paso por la Luna, la misión Artemis II se encuentra ahora aumentando su velocidad mientras la tripulación se prepara para las maniobras de reentrada a la atmósfera terrestre.
