La evolución histórica de la ‘moneda semilla’ emitida por los bancos centrales y el futuro que sugieren los aumentos de liquidez tras la crisis financiera
| ▲ (Fuente: YouTube de Alpha Economy) |
La base monetaria (Monetary Base) se refiere a la suma de la moneda en efectivo que los bancos centrales ponen en circulación a través de su poder exclusivo de emitir moneda y los fondos de reserva que las instituciones financieras depositan en el banco central para prepararse para situaciones de incapacidad de pago de depósitos. Se le conoce también como ‘moneda semilla’ o ‘moneda de alto poder adquisitivo’ (High-powered Money), ya que es el fondo más básico que crea liquidez en el sistema económico. Cuando un banco central suministra base monetaria, esta se multiplica varias veces a través del proceso de préstamo de los bancos comerciales, generando un proceso de creación de crédito.
Esta base monetaria se distingue claramente de la moneda derivada (Derivative Money). Si la base monetaria es el fondo básico emitido directamente como deuda del banco central, la moneda derivada se refiere a la moneda creada contablemente en el proceso de préstamos y depósitos repetidos de los bancos comerciales. La base monetaria está controlada directamente por la política monetaria del banco central, mientras que el tamaño de la moneda derivada se determina por factores del mercado, como la demanda de préstamos del sector privado y la actitud de los bancos hacia los préstamos.
Históricamente, el concepto de base monetaria ha evolucionado junto con los cambios en los sistemas monetarios. En el pasado, durante la era del patrón oro, los bancos centrales podían emitir base monetaria en proporción a la cantidad de oro que poseían. Sin embargo, tras el shock de Nixon en 1971, se rompió el vínculo con el oro y se hizo una transición completa a un sistema de moneda fiduciaria (Fiat Money) basado en la credibilidad del Estado. A partir de entonces, la base monetaria se ha convertido en un instrumento político clave utilizado por los bancos centrales de cada país para ajustar la economía.
El evento más dramático relacionado con la base monetaria fue la flexibilización cuantitativa (Quantitative Easing) implementada durante la crisis financiera mundial de 2008. En ese momento, la Reserva Federal de Estados Unidos, al encontrarse con los límites de la política tradicional de reducción de las tasas de interés, comenzó a comprar bonos directamente en el mercado, liberando una base monetaria sin precedentes. Los expertos evalúan que este suministro extraordinario de base monetaria en ese momento actuó como un escudo protector para evitar el colapso del sistema financiero, aunque también se analizó que encendió la chispa de burbujas de precios de activos y la inflación.
Se prevé que la base monetaria futura se enfrentará a una nueva fase con la transformación digital. A medida que el uso de efectivo físico disminuye y los debates sobre la introducción de monedas digitales del banco central (CBDC) se intensifican, es probable que la forma de la base monetaria cambie rápidamente de papel moneda a código digital. Los expertos del sector financiero señalan que si se introdujera una CBDC, los bancos centrales podrían rastrear el flujo de la base monetaria en tiempo real, lo que aumentaría la precisión de la política monetaria.
Alpha Economy – Departamento de Producción de Video (press@alphabiz.co.kr)
