Según informó el Banco de Portugal, cerca de 7.400 clientes particulares y empresas afectados por el mal tiempo adhiriéronse, hasta finales de marzo, a la moratoria de créditos decretada por el Gobierno, con un volumen de crédito que asciende a 930 millones de euros. La vicegobernadora Clara Raposo explicó que este monto representa menos del 1,5% del crédito a la vivienda y un 4% del crédito concedido a empresas en las regiones afectadas por las tormentas que azotaron el país a principios de año.
Raposo señaló que el 60% de las solicitudes de adhesión a la moratoria de 90 días provino de empresas, principalmente de tamaño mediano y con vocación exportadora. Además, indicó que las familias y empresas que solicitaron la moratoria mostraban indicadores de riesgo «ligeramente» peores que la media nacional antes de las tempestades.
La responsable del Banco de Portugal advirtió que, pese a las estimaciones de pérdidas superiores a cinco mil millones de euros debido al mal tiempo, solo alrededor de 750 millones están cubiertos por seguros, lo que implica que cerca del 80% de las pérdidas recae directamente sobre empresas y familias. Asimismo, destacó que los efectos económicos de las tormentas «tienden a manifestarse por más tiempo» y que, aunque se espera que el impacto negativo sea parcialmente compensado en los trimestres siguientes, aún es prematuro evaluar el impacto definitivo en el riesgo de crédito.
Finalmente, Raposo recordó que la medida de moratoria sigue vigente y finaliza a finales de este mes, por lo que no es posible extraer conclusiones sólidas sobre una eventual materialización del riesgo de crédito asociado a estas circunstancias.
