La operadora de telecomunicaciones MTN está transformando su infraestructura de fibra óptica existente en una red de sensores multifuncionales. Según informó MyBroadband, esta iniciativa utiliza la tecnología de detección acústica distribuida (DAS, por sus siglas en inglés) para convertir los cables de fibra ya instalados en dispositivos capaces de registrar vibraciones, cambios de temperatura y movimientos en tiempo real.
¿Cómo funciona la tecnología de detección en la fibra?
La tecnología DAS permite que un cable de fibra óptica actúe como un sensor continuo a lo largo de su recorrido. De acuerdo con los detalles reportados por MyBroadband, el sistema envía pulsos de luz a través de la fibra y analiza la retrodispersión de la señal. Cuando ocurren perturbaciones físicas externas, como el paso de vehículos, excavaciones cercanas o incluso eventos sísmicos, la fibra detecta variaciones en la luz reflejada, permitiendo identificar la ubicación precisa del evento con una precisión de pocos metros.
Aplicaciones prácticas y seguridad
La implementación de esta red de sensores ofrece diversas ventajas operativas y de seguridad para MTN. Según la información recopilada por MyBroadband, la capacidad de monitoreo en tiempo real permite a la compañía detectar daños accidentales en sus cables de fibra causados por terceros, como empresas de construcción, antes de que se produzca una interrupción total del servicio. Además, esta infraestructura podría ser utilizada para recopilar datos sobre el tráfico urbano o monitorear la integridad de infraestructuras críticas, añadiendo una capa de valor a la red física ya desplegada.
Impacto en el sector de las telecomunicaciones
Esta estrategia representa un cambio en el modelo de negocio tradicional de los proveedores de red. Mientras que las operadoras suelen centrarse exclusivamente en la transmisión de datos, el uso de la fibra como sensor posiciona a MTN en el mercado de la analítica de datos físicos y la seguridad preventiva. MyBroadband destaca que esta conversión no requiere la instalación de nuevos sensores físicos en el terreno, sino que aprovecha la red de fibra óptica ya existente, optimizando así la inversión realizada previamente en infraestructura de conectividad.
