Fallece André Santini, alcalde icónico de Issy-les-Moulineaux y figura política con humor y visión
André Santini, exalcalde de Issy-les-Moulineaux y antiguo diputado de la Unión de Demócratas e Independientes (UDI), ha fallecido a los 85 años. Su partida deja un vacío en la política francesa, donde su carisma, ingenio y capacidad de transformación urbana lo convirtieron en una figura singular. Santini, conocido por su estilo comunicativo y su legado como constructor de ciudad, fue durante décadas un referente en los Hauts-de-Seine, donde su gestión marcó a generaciones.
Un alcalde con alma de cómico y de visionario
Más allá de los números y los proyectos urbanísticos, Santini fue recordado por su humor, que describió como «su forma de existir». En declaraciones recogidas por medios franceses, el político admitía que el ingenio había sido su brújula política, una herramienta para conectar con los ciudadanos en un territorio marcado por la diversidad y los desafíos sociales. Su capacidad para reírse de sí mismo y de las instituciones lo convirtió en un personaje querido, incluso entre quienes discrepaban con sus posturas.
Issy-les-Moulineaux, la ciudad que gobernó durante décadas, es hoy un símbolo de su legado. Santini transformó un municipio industrial en un modelo de modernidad urbana, combinando infraestructuras innovadoras con políticas sociales inclusivas. Su visión —que incluía desde parques hasta equipamientos culturales— dejó una huella imborrable en el departamento de los Hauts-de-Seine, donde su influencia trasciende lo político.
Frases que definieron a un político sin filtros
Santini no temía expresar su opinión con claridad, incluso cuando esta podía generar polémica. Entre sus frases más recordadas —recuperadas por Libération— destacan comentarios como el dirigido a Alain Juppé: *»Quería un gobierno recortado, y no está lejos de lograrlo»*, una crítica velada a la concentración del poder en las instituciones. Su estilo directo, alejado de los eufemismos, lo convirtió en un observador incómodo para muchos, pero admirado por quienes valoraban la autenticidad en la política.

Su muerte ha sido lamentada por figuras como Georges Siffredi, presidente del Consejo Departamental de los Hauts-de-Seine, quien en un comunicado oficial destacó su «compromiso incansable con el territorio» y su capacidad para «unir a los isséens alrededor de proyectos comunes». Siffredi recordó a Santini como un «hombre de diálogo y de acción», cualidades que, según el presidente departamental, definieron su paso por la política.
Un adiós que trasciende lo local
Aunque su vida estuvo profundamente ligada a Issy-les-Moulineaux, su influencia se extendió más allá de las fronteras departamentales. Santini fue un diputado activo en la Asamblea Nacional, donde defendió posturas liberales y europeístas, siempre con el sello de su pragmatismo. Su fallecimiento, confirmado por fuentes cercanas, ha reavivado el recuerdo de un político que supo mezclar el humor con la seriedad institucional, algo poco común en la escena política francesa.
Hoy, mientras Issy-les-Moulineaux rinde homenaje a quien fue su alcalde durante décadas, su figura sigue siendo un ejemplo de cómo la política puede —o debería— ser cercana, ingeniosa y, sobre todo, al servicio de quienes la necesitan.
