Caminar más, subir escaleras, realizar las tareas del hogar, cargar las bolsas de la compra o optar por ir andando en lugar de usar el coche… Durante años se nos ha repetido que “todo movimiento cuenta”, y es cierto. El cardiólogo e investigador Steven M. Gundry, una figura influyente en la prevención cardiovascular, aborda este tema en uno de sus podcasts, destacando que una de las características más notables de las personas mayores es que, en general, no suelen acudir al gimnasio. Sin embargo, Gundry señala que nuestros genes necesitan, al menos, que caminemos a diario para estimular la producción de energía, mejorar el metabolismo, reducir el riesgo de diabetes y favorecer la claridad mental.
Por lo tanto, cualquier tipo de movimiento siempre contribuirá al bienestar físico. De hecho, el doctor Gundry comenta que suele aconsejar a sus pacientes que tener un perro es una excelente inversión en salud a largo plazo, ya que diversos estudios demuestran que los dueños de perros tienden a vivir más tiempo, en parte gracias a los paseos diarios que realizan con sus mascotas.
“Simplemente, mueve tu cuerpo”
Según el experto, las tareas domésticas más comunes que realizamos a diario son una buena forma de empezar a ejercitarse: lavar los platos, barrer, pasar la aspiradora, hacer la cama… todo suma. Observando a las personas mayores de las llamadas “zonas azules”, se ha comprobado que una de sus características comunes es precisamente su actividad física constante, a través de sus tareas rutinarias.

Muchas de estas personas, tal y como explica el doctor Gundry, son pastores de ovejas y cabras, o cultivan sus propios huertos. Esta idea es compartida por otros expertos en longevidad como Dan Buettner, quien ha investigado que las personas centenarias de estas zonas longevas tienen en común una vida activa, basada en el cuidado del jardín y el uso de la caminata como principal medio de transporte.
Precisamente, hemos ido dejando de lado estas pequeñas acciones diarias en busca de mayor comodidad, lo cual, según los expertos, no es beneficioso para la salud.
Introducir el movimiento junto con ejercicios para aumentar masa muscular es básico
Con el paso del tiempo, la pérdida de masa muscular es un proceso natural que se acelera a partir de los 40 años, con consecuencias que van más allá de lo estético. Menos músculo implica un metabolismo más lento, un peor control del azúcar en sangre y un mayor riesgo de enfermedades crónicas.

Gundry resume la idea de forma clara: “el músculo no es solo fuerza, es salud metabólica”, ya que es uno de los tejidos que más energía consume y un aliado fundamental para mantener el cuerpo en buen funcionamiento. Para aquellos que no están acostumbrados a hacer ejercicio, el doctor propone una serie de ejercicios sencillos que pueden realizarse incluso si pasan la mayor parte del día sentados.
- Trota en el mismo lugar: realiza un trote suave durante un minuto. Si te resulta demasiado exigente, puedes hacerlo sentado, moviendo brazos y piernas como si estuvieras corriendo.
- Abdominales: haz tantas repeticiones como puedas en un minuto, sin forzar demasiado. Para mayor efectividad, evita poner las manos en el cuello y mantenlas paralelas al cuerpo.
- Planchas: las planchas son un ejercicio muy completo y fortalecedor que puedes hacer en casi cualquier lugar. Si te resultan difíciles, puedes comenzar con flexiones de rodillas en el suelo, ya sean normales o adaptadas a tus necesidades.
- Sentadillas: otro ejercicio versátil que puedes hacer en cualquier lugar. Realiza tantas repeticiones como puedas durante un minuto, prestando atención a la técnica correcta. Si tienes problemas de equilibrio, puedes sujetarte al respaldo de una silla.
En definitiva, el mensaje clave es incorporar el movimiento como un hábito diario para proteger nuestra salud.
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