Un hombre domiciliado en el cantón de Berna fue multado con 250 francos suizos por alterar el descanso nocturno de sus vecinos tras cerrar repetidamente las puertas de su vivienda durante la noche. Los afectados, molestados por el ruido excesivo, decidieron llamar a la policía, que se presentó en el lugar y procedió a identificar al individuo. Durante el control, el hombre se negó a proporcionar su nombre, lo que constituye una infracción adicional según las autoridades locales.
Según una orden penal a la que tuvo acceso el medio 20 Minutos, el acusado fue declarado culpable tanto de perturbación del reposo nocturno como de la negativa a identificarse. Por ello, deberá pagar una multa de 250 francos. En caso de no abonar dicha cantidad, se le aplicará una pena sustitutiva de tres días de detención.
El incidente ocurrió en enero de este año y fue gestionado por las autoridades competentes del cantón de Berna. El caso destaca cómo incluso acciones aparentemente menores, como el cierre repetido de puertas en horario nocturno, pueden derivar en sanciones cuando afectan el derecho al descanso de terceros y se acompañan de falta de colaboración con las fuerzas de seguridad.
