La compañía NACON, conocida por ser la distribuidora de los videojuegos Hell is Us y Test Drive, ha solicitado protección por bancarrota. La decisión se debe a la influencia de su empresa matriz y a la incapacidad de cumplir con sus obligaciones financieras.
Según informes, NACON se encuentra en una situación económica delicada que la ha llevado a esta medida extrema. No se han proporcionado detalles adicionales sobre el alcance de la bancarrota o el impacto específico en los proyectos en curso, como Hell is Us y la serie Test Drive.
Esta noticia representa un revés significativo para NACON y sus seguidores, generando incertidumbre sobre el futuro de sus títulos y la estabilidad de la compañía en el mercado de videojuegos.
